Enardecidos pobladores de la población de Camotán, unos 330 km al este de la capital guatemalteca, ahorcaron a una mujer, vapulearon a otra, mientras una tercera está desaparecida, luego de acusarlas de haber asesinado a una niña y haberle extraído sus órganos.
La población las capturó y comenzó golpear al responsabilizarlas por la muerte de una niña de nueve años, quien fue secuestrada el jueves recién pasado y su cadáver apareció ayer.
Los vecinos se organizaron luego de conocer la desaparición de la menor y montaron un operativo para revisar los vehículos que salían de la población.