El australiano Richie Porte ganó ayer la carrera París-Niza después de dominar ampliamente la contrarreloj con que cerró la competencia.
Porte había conquistado la casaca amarilla de puntero en la víspera y solo necesitaba defender su ventaja.
Pero atacó desde el principio y dominó a sus rivales en la contrarreloj cuesta arriba, que ganó con 23 segundos de ventaja sobre el estadounidense Andrew Talansky, que también fue segundo en la general.
Porte, de 28 años, necesitó 19 minutos y 16 segundos para recorrer los 9,6 kilómetros (5,96 millas) entre Niza y Col d’Eze, y es el primer australiano que gana la competencia.
«No puedo creerlo, el primer ‘aussie’ en ganar esta carrera tan importante», se entusiasmó Porte, quien estrechó la mano de Talansky cuando este estaba calentando en una bicicleta estacionaria. «Es un honor tener inscrito mi nombre junto a Bradley Wiggins, Tony Martin, todos los grandes campeones».
Talansky estaba a 32 segundos de Porte antes de la etapa final, pero el corredor de Garmin-Sharp quedó finalmente a 55 segundos en la tabla final.
Tercero en la general fue el francés Jean-Christophe Peraud a 1:21, pese a caerse de su bicicleta.
El cuarto fue el estadounidense Tejay van Garderen a 1:44.
Porte sucede en el podio a su compañero Wiggins, del equipo Sky, que ganó el año pasado antes de imponerse en el Tour de Francia.
Pero el australiano, que se inició relativamente tarde en el ciclismo profesional, descartó que pueda ser candidato en el Tour este año.
«Todavía estoy en mi etapa de aprendizaje, todavía estoy aprendiendo de Bradley y Chris Froome», afirmó. «Por el momento estoy en una buena situación y realmente no espero cambiar nada. Pase lo que pase, tendremos un tremendo equipo para el Tour de Francia».