Según el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) una necropsia calificada por “seccionamiento corporal, decapitación o descuartizamiento”, le puede costar al Estado hasta Q20 mil, derivado del análisis que se realiza al cadáver.
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La organización Familiares y Amigos contra la Delincuencia y el Secuestro (Fads) considera que las instancias gubernamentales deberían asistir a los deudos de las víctimas de la violencia, pues la pérdida de un ser querido –sobre todo en estas circunstancias- es difícil de superar.
Roberto Garza, portavoz del Inacif, explicó que cada necropsia por esta causa tiene un costo elevado, derivado de los análisis especializados que realizan los forenses y al alto grado de complejidad que implica las pruebas médicas.
“Una extracción de sangre y hacerle genética a algunas partes para determinar y armar ese rompecabezas, prácticamente dependiendo en cuántas partes llegue el cuerpo, por ejemplo que fueran en tres partes distintas, serían US$300 por cada parte para hacerle el ADN más los Q15 mil que cuesta una necropsia”, indicó Garza.
Según el funcionario, a esto también se suma el tiempo en el que las partes de un cuerpo puedan permanecer en los cuartos fríos.
El entrevistado explica que en ocasiones el Ministerio Público (MP) solicita que los fragmentos permanezcan más tiempo de lo acostumbrado –unos diez días– en refrigeración, para esperar el ingreso de las otras partes y analizar rigurosamente los indicios encontrados en el cadáver.
Las cifras señalan, que hasta febrero de 2013, se documentan seis casos de personas asesinadas de esta forma. Los hechos ocurrieron en el mes de enero y las víctimas fueron tres hombres y tres mujeres.
El año pasado se registró un total de 36 víctimas muertas por estas causas; 25 eran hombres y 11 mujeres.
SUFRIMIENTO
El pasado miércoles fueron encontrados en el kilómetro 20 de la ruta a Ciudad Quetzal, los restos de una pareja de jóvenes identificados como José Flavio Nájera López y Mónica Carolina Aldana Caal, ambos de aproximadamente 20 años. Se presume que las víctimas trabajaban en un laboratorio farmacéutico que se ubica en la Calzada Roosevelt.
Los familiares de la joven que sufrieron esta pérdida humana, prefirieron no emitir comentarios al respecto, el sufrimiento era evidente en los deudos.
Personas que todavía no logran recuperarse de la pérdida de sus parientes, por una causa de muerte grotesca como un desmembramiento, opinan que el círculo de dolor es difícil de cerrar, sobre todo cuando se pretende darle sepultura a quienes fallecen de esta forma.
Fidelina Velásquez, madre de Melany Velásquez, la joven de 18 años que fue decapitada en mayo de 2011, lo sabe perfectamente, los últimos años intentó recuperar el cuerpo de su hija, que nunca apareció. La madre desesperada buscó en basureros y terrenos baldíos, pero los restos de la jovencita nunca aparecieron.
AYUDA PARA LOS DEUDOS
Eleonora Muralles, directora de la organización Familiares y Amigos contra la Delincuencia y el Secuestro (Fads), dice que el Estado también debería ayudar a las víctimas de la violencia, sobre todo aquellas que pierden a sus familiares de la forma más grotesca.
“La ayuda para estas personas es otra falencia del Estado, que no le da un apoyo psicológico y de acompañamiento a las familias víctimas de la violencia en general y más en estos casos, porque la familia debe quedar doblemente afectada y que yo sepa no recibe ninguna ayuda”, dice.
Según Muralles en los casos que han acompañado a las víctimas de la violencia, han tenido que solicitar asistencia para los afectados. “Esto no debe ser solicitado, simplemente si se conoce un caso de estos tan dramático inmediatamente deben ofrecer el apoyo a las familias”, dijo la profesional.
Por otro lado, refirió que el gobierno debe tomar medidas integrales para erradicar las muertes en general y atender el efecto en los guatemaltecos que desafortunadamente se acostumbran a esa violencia.
Roberto Garza
Vocero Inacif