Los habitantes del territorio de Tezulutlán Q’qchi, Poqomchi’ y Achi denunciaron el asesinato de su compañero, Tomás Quej, líder indígena de la comunidad Maya Poqomchi Caliha, de Purulhá, Baja Verapaz, por lo que exigieron a las autoridades que sea investigado dicho crimen, se juzgue y castigue a los responsables.
De acuerdo con la información, difundida en un comunicado de prensa, Tomás Quej encabezaba la lucha comunitaria por la defensa y recuperación de la tierra, desde hace más de diez años.
Asimismo, señalan que el asesinato del dirigente es una respuesta de los terratenientes de la zona de Ribaco, en la Sierra de las Minas, ya que recientemente el juez de Primera Instancia Penal de Salamá dictaminó que se restituyan las tierras a la comunidad Caliha, de las que habían sido desalojados injustamente en enero de 2011.
Este hecho demuestra que los latifundistas están dispuestos a mantener a sangre y fuego los privilegios que han tenido durante cientos de años sobre la tierra que han despojado a los pueblos mayas.
La muerte del líder campesino sólo es una muestra más de la agresión sistemática que viven actualmente los pueblos mayas Q’eqchi, Poqomchi y Achi en el territorio de Tezulutlán, tal y como ha sucedió en días reciente con el desalojo que vivieron los habitantes Q’eeqchi0 de la comunidad Monte Verde, en Livingston, Izabal, o la destrucción de cultivos efectuada por el Ingenio Chabil Utzaj en el Valle del Polochic.
Finalmente, las comunidades del Territorio de Tezulutlán hacen un llamado a las organizaciones indígenas, campesinas, de mujeres, de derechos humanos, nacionales e internacionales, a solidarizarse con la comunidad Caliha, la familia de Tomás Quej y con la microrregión Ribaco, además de comprometerse con la lucha por la defensa de la madre tierra, la vida y el derecho humano al agua y el territorio.