La transición del clasicismo al romanticismo


celso

Luigi Cherubini
Al terminar la obra de los tres grandes maestros clásicos: W. Amadeus Mozart , Joseph Haydn y Ludwin Van Beethoven, quedaron algunos músicos que, siendo todavía de esa Escuela, vivieron hasta la época en que la música romántica dominó el panorama e hizo pasar la música clásica a la Historia.

Celso A. Lara Figueroa
Del Collegium Musicum de Caracas, Venezuela


Uno de ellos es Luigi Cherubini que tuvo mucha importancia y sobrevivió a su época, manteniéndose fiel a su escuela dejando a los melómanos un legado digno de Casiopea esposa de tul y miel, a quien rindo homenaje de ternura, por la sombra de sus manos besándome los ojos y los instantes inspirados en su nombre que me atrae y enraíza en la eternidad.

    Luigi Cherubini nació en Florencia en 1760, diez años antes que Ludwig van Beethoven.  Tuvo una formación técnica totalmente clásica, de acuerdo con los modelos impuestos por los grandes maestros ya señalados.  Murió en Paris en el año de 1842, quince años después que el genio de Bonn.  Durante ese tiempo, se operaron grandes cambios en el arte, en el pensamiento filosófico y por supuesto, en la música.  De todos estos acontecimientos fue testigo.

    Luigi Cherubini era un hombre de orden, fiel a sus costumbres y a sus tradiciones y enseñanzas, sus modelos fueron para él inconmovibles y le desagradaban los cambios que consideraba excesivos y de mal gusto.  En su tiempo fue uno de los más grandes técnicos del contrapunto y, según Beethoven, el mejor compositor de óperas de aquellos tiempos.

    Desde los veintiocho años abandonó su patria y se estableció en Paris, ocupando un puesto de profesor en el Conservatorio donde permaneció varios años sin mayor progreso, debido a la antipatía que sentía por él el emperador Napoleón Bonaparte.  Sin embargo, llegó a ser nombrado Director del Conservatorio.

    Entre los alumnos más destacados que tuvo Cherubini se cuentan músicos de gran importancia posterior como Félix Mendelssohn, César Franck y muchos otros que encontraron en Cherubini una enorme fuente de conocimientos, una personalidad de honestidad y justicia absoluta, un maestro exigente y severo y a la vez, una influencia muy saludable y necesaria.  Se dedicó mucho a la música religiosa, donde no era necesario hacer cambios radicales y a la ópera. Sus óperas más importantes que escribió son: Lodoiska, Medea, Los Dos días y Anacreonte.
   
    Se le recuerda como un magnífico compositor clásico, un excelente profesor y un testigo de los acontecimientos  de su tiempo.

El romanticismo como corriente estética y musical

    La revolución francesa no solamente liberó al pensamiento político y renovó formas de organización política y social, sino que desterró al pasado la creencia de que los monarcas reinaban por derecho divino, provocó que una nueva clase social, la burguesía, se antepusiera a la nobleza de la sangre y de la tradición económica surgió y como una de sus consecuencias, nacieron el capitalismo y la revolución industrial y lo que más tarde habría de ser el imperialismo.  Entre tantos cambios, en el pensamiento se produjo un fenómeno nuevo en el terreno artístico que afectó la literatura, la música, las artes plásticas, la filosofía y también la manera de vivir de muchas personas; este fenómeno fue el romanticismo.

    El romanticismo constituyó una nueva forma de ver la vida.  Una nueva manera de sentir las cosas.  Naturalmente, afectó a las clases cultas y principalmente a los artistas.  Los sabios son por naturaleza realistas, pero el artista que vive una vida interior y cuya imaginación es su principal instrumento creador, se dejó llevar por la embriaguez de libertad, que significó el viento que arrasó las caducas formas de vida anteriores a la Revolución de 1789.