Lewis Hamilton (McLaren-Mercedes) tuvo poco tiempo para saborear su primera victoria en la Fórmula 1 porque el Gran Premio de Estados Unidos, el domingo, da a sus adversarios la posibilidad de olvidar la decepción que sufrieron en Montreal.
El joven prodigio británico abandonó esa ciudad canadiense el lunes para pasar posteriormente dos días en Nueva York, cumpliendo casi en el anonimato los trámites de rigor en el aeropuerto de Montreal.
Desde ese punto de vista, Hamilton no tendría que preocuparse porque en Estados Unidos no sería atrapado por las molestias de la popularidad ya que la F1 ofrece muy poco espectáculo para el gusto de los aficionados de este país.
Hamilton no encontrará esa tranquilidad en la mítica pista de Indianápolis, transformada para la ocasión en un circuito de F1 que utiliza una parte de ovalo con un viraje elevado y una larga línea recta que en términos de conducción significa 22 segundos con el acelerador a fondo, según estimaciones de McLaren-Mercedes. Luego, por el interior del anillo, surge una parte sinuosa.
Su compañero de equipo, el español Fernando Alonso, así como los pilotos de Ferrari, Felipe Massa y Kimi Rí¤ikkí¶nen, no pararán de hostigar a Hamilton en la pista.
Semejante lote está entusiasmado por cortar la racha de un debutante que hasta ahora los lleva de la nariz y que se convirtió en el único piloto en subir al podio en las primeras seis carreras de la temporada, para arribar a los Estados Unidos como líder del Campeonato Mundial.