OTAN quiere reducir bajas de civiles


Saldo. Desde la invasión de las fuerzas de ocupación en Afganistán, miles de civiles han muerto.

Los ministros de Defensa de la OTAN subrayaron el viernes la absoluta necesidad de reducir las bajas civiles ocasionadas por los combates en Afganistán y saludaron el enví­o por parte de siete paí­ses de la Alianza de militares encargados de la misión «capital» de formar al ejército afgano.


«Nos congratulamos de los compromisos adquiridos por los aliados con vistas a formar equipos de capacitación y de enlace adicionales e instamos a realizar nuevas contribuciones», indicaron los ministros en el comunicado final de una reunión de dos dí­as en Bruselas.

Durante una cena informal que reunió a los 26 aliados el jueves por la noche, siete paí­ses prometieron enviar oficiales con la misión de incorporarse en batallones afganos, precisó el portavoz de la OTAN, James Appathurai.

Si bien ya existen otros equipos de instructores más clásicos, que dan una formación de base o especializada a los soldados afganos, no hay todaví­a militares de la OTAN con flexibilidad para partir en operación con sus hombres.

Appathurai se negó a dar la lista de paí­ses contribuidores, señalando que ellos mismos deben anunciarlo, para lo cual citó el ejemplo de Francia que hizo pública su decisión de enviar 150 militares.

Según una fuente diplomática, los paí­ses en cuestión son Canadá, Francia, Itaia, Lituania, Polonia, Rumania y Eslovaquia.

En el marco de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) dirigida por la OTAN, que desplega unos 40.000 soldados de 37 paí­ses, existen actualmente uno 20 equipos de entre 12 y 19 hombres cada uno, aunque serí­an necesarios por lo menos 46 equipos, precisó el vocero de la OTAN.

«Un número que debe ir en aumento para acompañar el desarrollo del ejército afgano», agregó, señalando que esa fuerza deberí­a pasar de 40.000 a 80.000 hombres en los próximos años.

Durante la cena del jueves, los ministros abordaron también la crucial cuestión de las bajas de civiles, llegando a la conclusión que los procedimientos y las reglas de combate son las correctas, según Appathurai.

El tema volvió a ser tratado el viernes con el ministro afgano de Defensa, Abdul Rahim Wardak.

Si bien el vocero de la OTAN aseguró que «las pérdidas civiles inflingidas por la ISAF disminuyeron en los últimos meses, según nuestras cifras», admitió que de todos modos la cifra aún era excesiva, por lo cual era necesario «trabajar para mejorar los procedimientos».

«Se puede tener buenas reglas de combate, como es el caso, pero es necesario aplicarlas, mejorar el entrenamiento y el juicio de los soldados», reconoció.