Peligra gobierno de unión palestino


Violencia. Militantes del grupo Hamas se desplazaron por las calles de Gaza ante la nueva ola de enfrentamientos.

El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, «estudia seriamente» poner fin al gobierno de unidad con los islamistas de Hamas, mientras los sangrientos enfrentamientos interpalestinos en la franja de Gaza entraron hoy en su segunda semana.


Abas «estudia seriamente destituir al gobierno», declaró un responsable que pidió el anonimato a la AFP.

El Presidente palestino convocó hoy a una reunión conjunta del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (CEOLP) y del comité central de Fatah, su movimiento, anunció su consejero Nabil Amr a la prensa en Ramala (Cisjordania).

«Esta reunión adoptará una posición definitiva con respecto al gobierno y nuestra asociación con Hamas», precisó. «Se anunciarán medidas decisivas».

Varios responsables de Fatah se refirieron a una posible retirada de su movimiento del ejecutivo que comparten con los islamistas de Hamas desde marzo.

A la espera del anuncio, los enfrentamientos interpalestinos, que desde el 7 de junio han causado 83 muertos, prosiguieron hoy pese al llamamiento al fin de la violencia de Abas y el primer ministro, Ismail Haniyeh, miembro de Hamas.

Los principales combates se concentraron en la mañana del jueves en la ciudad de Gaza, en los alrededores del cuartel general de la Seguridad Preventiva controlada por Fatah, el cuerpo de seguridad más atacado por los milicianos de Hamas.

El edificio de la Seguridad Preventiva fue blanco de disparos de obuses y cohetes por parte de combatientes islamistas, que también protagonizaron intensos tiroteos en el lugar, según testigos y fuentes de seguridad.

Los milicianos de Hamas, determinados a derrotar a las fuerzas de seguridad fieles a Abas, se apoderaron en los últimos dí­as de dos de sus cuarteles generales, uno en Jan Yunés (sur) y otro en Jabaliya (norte).

Hamas llegó al gobierno palestino en marzo de 2006 tras haber ganado las legislativas de enero del mismo año.

Desde su llegada al ejecutivo, los islamistas han mantenido un pulso con Fatah por el control de los servicios de seguridad, formados por decenas de miles de hombres en su mayorí­a fieles a Fatah.

Ese pulso ha dado lugar en el último año a violentos enfrentamientos entre ambos movimientos en los que han muerto varios cientos de palestinos.

Los lí­deres más radicales de Hamas están persuadidos de que Fatah se sirve de los servicios de seguridad para impedir gobernar al movimiento islamista. Por eso sostienen que los actuales combates tienen como fin la purga de esos servicios de «golpistas», a quienes acusan de estar «a sueldo de Israel».

En este contexto, el brazo armado de Hamas lanzó un ultimátum -que expira el viernes a las 16H00 GMT- a los miembros de los servicios de seguridad controlados por Fatah para que entreguen las armas.

El jueves, la Seguridad Nacional, el principal servicio de seguridad palestino, pidió a sus miembros que «sigan la batalla contra la sangrienta corriente irano-chiita que busca destituir a la presidencia de la Autoridad Palestina».

Hasta ahora limitados sólo a la franja de Gaza, los enfrentamientos se extendieron también a Cisjordania. El miércoles se registraron combates en Naplusa, aunque no causaron ví­ctimas.

Durante la noche del miércoles al jueves, activistas de Fatah asaltaron cuatro oficinas de Hamas en la región, según testigos.

Israel, por su parte, ha asegurado que no pondrá en marcha ninguna operación terrestre para reocupar la franja de Gaza e impedir que Hamas la controle.

«Nuestra presencia militar en Gaza sólo crearí­a más problemas en vez de resolverlos», explicó a la AFP Miri Eisin, portavoz del primer ministro, Ehud Olmert.

«Lo único seguro es que esta guerra civil desencadenada por la operación militar puesta en marcha por Hamas no es buena ni para los palestinos ni para los israelí­es», finalizó.

Recomiendan destitución

El Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (CEOLP) recomendó el jueves la destitución del gobierno dominado por Hamas en una reunión presidida por Mahmud Abas, indicaron participantes.

El CEOLP, que se reunió para examinar la crisis surgida con los combates que arrecian en Gaza entre Hamas y los servicios de seguridad fieles a Fatah, también recomendó a Abas, presidente de la Autoridad Palestina y del propio comité, que decrete el estado de Emergencia en los territorios palestinos.

Además, le recomendó que exigiera una protección internacional, ilegalizara el brazo armado de Hamas y su «fuerza ejecutiva» y organizara elecciones anticipadas.