ETA tendrí­a comandos en Latinoamérica


Postura. Diversas organizaciones han rechazado el anuncio del Gobierno español sobre las acciones contra ETA.

El grupo armado vasco ETA dispone de cinco comandos formados por jóvenes radicales adiestrados en América Latina por veteranos terroristas de la organización refugiados en paí­ses como Venezuela, México, Colombia o República Dominicana, afirma un informe citado hoy por el diario español «El Mundo».


ETA, que la semana pasada anunció la ruptura del alto el fuego que habí­a declarado 14 meses antes, habrí­a recuperado en fechas recientes a antiguos miembros de la organización que residí­an exiliados en Latinoamérica desde hace años, según un dossier confidencial de los servicios de inteligencia militar españoles al que dice haber tenido acceso el rotativo.

De acuerdo con ese informe, estos cinco «comandos itinerantes» están compuestos por un total de 70 jóvenes radicales que estarí­an preparando en España un «atentado inminente» y de gran «trascendencia pública», posiblemente con un coche bomba.

Madrid y Valencia aparecen como las ciudades más amenazadas en ese dossier, elaborado por el Centro de Inteligencia y Seguridad del Ejército de Tierra (CISET).

El documento también advierte que ETA logró recomponer durante la tregua prácticamente todas sus estructuras y que cuenta con armamento suficiente -en octubre de 2006 la organización robó 350 pistolas en una armerí­a del sur de Francia- y con al menos dos toneladas de material explosivo para llevar a cabo una dura campaña de atentados.

Según el diario, la inteligencia militar señala que los integrantes de esos cinco comandos terroristas son miembros «legales a sueldo», es decir, que no están fichados por las fuerzas de seguridad y son pagados por el grupo armado.

Las fuentes citadas por «El Mundo» afirman además que José Luis Eziolaza Galán, considerado el «número dos» del aparato militar de la organización, ha estado dirigiendo la estructura de ETA en América Latina, conocida con el nombre de «Bikingoak».

Los etarras allí­ adiestrados no habrí­an recibido un entrenamiento demasiado especí­fico, lo que implicarí­a un bajo grado de sofisticación en la colocación de artefactos explosivos. Así­, la instrucción habrí­a estado centrada en la preparación de coches bomba y en el manejo de bombas «lapa», que se adosan a los bajos de los vehí­culos.

70 jóvenes latinoamericanos preparando en España un atentado inminente y de gran trascendencia pública, posiblemente con un carro bomba, según información de los servicios de inteligencia militar de España.