Hamas prosigue ofensiva contra Fatah


Reacción. Miembros del movimiento de Hamas se desplazaron en la ciudad de Gaza ante la amenaza de Hamas.

El movimiento islamista Hamas prosiguió hoy su ofensiva contra Fatah tras asumir el control del norte de la franja de Gaza en sangrientos combates que han dejado al gobierno palestino tambaleante y al empobrecido territorio al borde de la guerra civil.


El presidente palestino, Mahmud Abas, advirtió que la franja de Gaza puede sufrir un «colapso» si continúan los combates entre el movimiento islamista Hamas y el partido Fatah.

«Si no cesan los combates creo que la franja de Gaza sufrirá un colapso», declaró Abas en una conferencia de prensa en Ramala, en Cisjordania, tras una reunión con el ministro holandés de Relaciones Exteriores, Maxime Verhagen.

Los enfrentamientos de hoy, sobre todo en torno a los edificios de inteligencia, dejaron siete muertos. Un niño murió en medio de combates en otro barrio de Gaza, según fuentes médicas.

El brazo armado del movimiento islamista Hamas presentó un ultimátum a los miembros de los servicios de seguridad palestinos fieles al partido Fatah a fin de que entreguen sus armas antes del viernes a las 16H00 GMT.

«Las Brigadas Ezzedine Al Qassam dirigen un llamado urgente a todos los miembros de los servicios de seguridad que reciben armas de Estados Unidos, así­ como a miembros de la corriente golpista en el seno de Fatah, a entregar voluntariamente sus armas a los comandos locales de las Brigades Al Qassam», afirmó el grupo armado en un comunicado.

Los hombres armados de Hamas sitiaron un edificio de los servicios de seguridad en el barrio Al Mashtal de Gaza, atacándolo con morteros y lanzacohetes, según testigos y fuentes de los servicios de seguridad.

Las últimas muertes elevan a 58 la cifra de los palestinos muertos desde el inicio de la última oleada de violencia interpalestina el 7 de junio.

Hamas, cuyos combatientes se apoderaron ayer de varias sedes de los servicios de seguridad, parece determinado a solucionar por la fuerza su diferendo con Fatah.

Las Brigadas Ezzedine Al Qassam afirmaron en un comunicado que controlaban desde ahora «la mayorí­a de las posiciones» de la seguridad palestina en la ciudad de Gaza, y que sitiaban otras.

El portavoz del grupo parlamentario de Hamas, Salah Al Bardawil, acusó a los servicios de seguridad de contar en sus filas con elementos de Fatah «al servicio de la seguridad del Estado ocupante sionista». «Muchos de ellos se rindieron y los que no, fueron sitiados», dijo.

La presidencia palestina acusó el martes a Hamas de preparar un golpe para controlar la franja de Gaza y «avanzar hacia la guerra civil», mientras que Fatah denunció una campaña «que tiene por objeto crear una República del odio y de la muerte en Gaza».

El comité central de Fatah anunció el martes de noche tras una reunión en Ramalá, en Cisjordania, que sus ministros suspenderí­an su participación en el gobierno de unidad con Hamas si continúan los combates.

Al reaccionar a este anuncio, un portavoz de Hamas, Sami Abu Zuhri, lo calificó de «intento de chantaje y de presión».

La organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) acusó a los grupos armados palestinos de cometer «crí­menes de guerra» contra civiles en los combates en curso.

«El asesinato de civiles que no están comprometidos en las hostilidades y el asesinato deliberado de prisioneros son crí­menes de guerra, pura y simplemente», denunció en un comunicado Sarah Leah Whitson, directora del grupo para Oriente Medio.

El gobierno de unidad fue formado en marzo tras un acuerdo de reconciliación firmado en Arabia Saudita para poner fin a un año de violencia interpalestina que dejó centenares de muertos.

Los enfrentamientos se reanudaron no obstante en mayo, principalmente a raí­z de divergencias sobre la aplicación de un plan que debí­a poner fin a la anarquí­a reinante en los territorios palestinos.

El control de los servicios de seguridad siempre fue una fuente de tensión entre Fatah y Hamas desde la victoria de este último en las elecciones palestinas de enero de 2006.

La implementación por parte de Hamas de su propio grupo paramilitar en abril de 2006, la muy polémica «fuerza ejecutiva», echó más leña al fuego.