Atentado contra mausoleo chií­ta


Protesta. Cientos de chií­tas salieron a las calles de Samarra como rechazo al ataque contra el mausoleo.

El mausoleo chií­ta de la ciudad sunita de Samarra (norte) fue blanco hoy de un «ataque terrorista», según un religioso, un año y medio después de la destrucción de su cúpula en un atentado que desencadenó el aumento de la violencia confesional en Irak.


La televisión pública iraquí­ Iraqia anunció que las autoridades impondrán un toque de queda indefinido en Bagdad hoy a las 15H00 locales (11H00 GMT), horas después del atentado contra un mausoleo chií­ta de la ciudad de Samarra.

Dos minaretes del mausoleo se derrumbaron hacia las 09H00 (05H00 GMT), según un corresponsal de la AFP que fue al lugar después de escuchar dos explosiones.

«Es un ataque terrorista, el segundo contra este mausoleo. Es una acción terrorista cuya finalidad es hacer estallar la violencia confesional», afirmó Saleh al Haidiri, responsable de la fundación que administra las instalaciones religiosas chií­tas iraquí­es.

Interrogado por la AFP, el general Abdul Karim Khalaf, director de operaciones en el ministerio del Interior, indicó que «estudiaba esas informaciones».

La destrucción de la cúpula de este mausoleo el 22 de febrero de 2006 en un atentado no provocó ninguna ví­ctima pero desencadenó la violencia confesional en Irak.

Lugar de peregrinación venerado por los chiitas en esta ciudad sunita situada a 120 km al norte de Bagdad, en el mausoleo se encuentran las tumbas Ali al-Hadi y de Hassan al-Askari, los décimo y undécimo imanes de esta rama del islam.

La cúpula aún no ha sido reconstruida.

Según un testigo, las explosiones se produjeron hoy con algunos minutos de intervalo.

«Estaba muy cerca del mausoleo cuando escuché enormes explosiones que provocaron una nube de polvo que cubrió todo el barrio», afirmó el testigo que mantuvo el anonimato.

«Me acerqué para ver el mausoleo y vi que uno de los minaretes estaba por tierra. Siete minutos más tarde, otra explosión se produjo y el otro minarete se desplomó», prosiguió.

Desde el atentado de febrero de 2006, el lugar está protegido por importantes fuerzas de seguridad.

Según testigos, el martes «un nuevo equipo encargado de la seguridad llegó de Bagdad para relevar al anterior procedente de Tikrit (otra ciudad del norte de Irak) y hubo incidentes entre ambos equipos con algunos disparos».

El nuevo equipo, «finalmente se instaló», agregó.

En Nayaf, ciudad santa chiita del sur, un representante del religioso radical Moqtada Sadr llamó a la calma, al temer que este nuevo ataque genere una nueva ola de violencia confesional.

«Llamamos a la calma y a la mesura (…) Lo que ocurre es la falta del ocupante, de sunitas extremistas y de los baasistas (…) llamamos a todos los responsables a actuar por la paz y a no dejarse llevar por el camino que quieren nuestros enemigos», declaró.

La violencia, en gran parte de tipo confesional, ha provocado en Irak 34.000 muertos en 2006, de los cuales 16.000 en Bagdad, según las Naciones Unidas.

Estas continúan en la capital a pesar de un plan de seguridad iniciado el 14 de febrero en el marco del cual fueron desplegados unos 85.000 miembros de las fuerzas de seguridad iraquí­ y soldados estadounidenses.

Hasta ahora, el plan no ha dado los resultados esperados.

Condena ataque

La Casa Blanca condenó fuertemente hoy el atentado contra el mausoleo chií­ta de la ciudad sunita de Samarra, al norte de Bagdad y lo calificó de ataque contra todos los iraquí­es.

«Se trata de un ataque contra todos los iraquí­es, sunitas y chií­tas que buscan la paz y la estabilidad en su paí­s», declaró el portavoz de la Casa Blanca, Gordon Johndroe.