Estrategia contra trabajo infantil


Trabajo. Un joven Yemení­ realiza trabajos artesanales para aportar económicamente a su familia.

La lucha contra la pobreza en el Tercer Mundo es la mejor estrategia contra el trabajo infantil, destacó hoy la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO) en Roma, en el Dí­a Mundial contra el Trabajo Infantil.


«Una estrategia que realmente promete éxito en la lucha contra el trabajo infantil consiste en reducir la pobreza en regiones rurales en los paí­ses en desarrollo y, con ello, lograr posibilidades de ingresos, incrementar la salubridad y seguridad en la agricultura, mejorar el manejo de pesticidas y asegurar un desarrollo sostenible».

La mayorí­a de estudios de la FAO sugieren que la causa principal del trabajo infantil es la pobreza y que los niños se ven obligados a trabajar tanto para su propia supervivencia como para la de sus familias. Esos niños sufren falta de educación, cuentan con pocos servicios sanitarios y limitadas alternativas de empleo.

En todo el mundo se calcula que existen 218 millones de niños que son forzados a trabajar. Entre ellos, 132 millones trabajan en la agricultura, algunos desde los cinco años, lo que supone un 70 por ciento.

«Es simplemente inaceptable que cada dí­a 132 millones de niños entre cinco y 14 años sean obligados a trabajar en el campo, con frecuencia en condiciones insanas y duras», consideró el vicesecretario general para la protección agrí­cula y de consumo de la FAO, Jose Maria Sumpsi. Además, los niños deberí­an ser alejados de entornos insanos y peligrosos.

Sumpsi rechazó los argumentos de «empresarios sin escrúpulos» que justifican el empleo de niños diciendo que éstos pueden realizar mejor que los adultos ciertas tareas delicadas, como tejer alfombras, porque tienen las manos más pequeñas.

Varios paí­ses latinoamericanos y de El Caribe, así­ como el estado de Kerala, en el sur de la India, están realizando ya esfuerzos para limitar el trabajo infantil, según destacó la FAO.