La bielorrusa Victoria Azarenka se sobrepuso a un público por momentos hostil para retener el título del Abierto de Australia al derrotar 4-6, 6-4, 6-3 el sábado a la china Li Na en una dramática final que incluyó una pausa por fuegos artificiales, dos tiempos para atención médica y una aparatosa caída de la tenista asiática.
La estrella china cayó primero al suelo después de torcerse su tobillo izquierdo, donde se le colocó un vendaje después del tropezón en el quinto game del segundo set.
En el primer punto después de una pausa de 10 minutos en el tercer set mientras los fuegos artificiales estallaban en el cielo por las celebraciones del Día Nacional de Australia cerca de la Arena Rod Laver, Li cayó otra vez y se golpeó la nuca en la cancha.
La campeona del Abierto de Francia en 2011 fue atendida de inmediato, y se declaró otra pausa antes de que le permitieran reanudar el partido.
Azarenka, que estalló en llanto cuando acabó el encuentro, ganó cinco de los siguientes seis games para asegurar su segundo título de un torneo major y retener el primer lugar del escalafón mundial.
«Desafortunadamente, hay que pasar por algunos momentos difíciles para lograr grandes cosas. Por eso este triunfo es tan especial para mí», expresó. «Pasé por ello y aun así pude besar este hermoso trofeo».
La victoria significa que Azarenka conservará el número uno del escalafón mundial y Serena Williams, quien perdió en los cuartos de final, ocupará el segundo puesto del listado.
Después de que se lanzó la moneda, Azarenka eligió que Li sacara en el primer game, lo que pareció funcionarle. Nerviosa, la china sufrió un rompimiento en el comienzo. Luego de una falta doble en el primer punto, un tiro de derecha de Li se fue muy largo, lo que dio la ventaja a Azarenka.
El partido de dos horas y 40 minutos tuvo 16 quiebres, y Li perdió su servicio en nueve ocasiones.
La primera vez que se lastimó el tobillo, Li perdía por 3-1 en el segundo set. Al volver, ganó tres de los cuatro games siguientes para igualar el set a 4-4. Sin embargo, Azrenka logró también el rompimiento y luego se llevó un game con su servicio para igualar el encuentro.
Azarenka logró un quiebre en el primer game del set final. Dos games después vino la interrupción por la pirotecnia. Esa pausa estaba prevista y ambas jugadoras fueron notificadas de ello antes del encuentro.
Durante la suspensión de 10 minutos, Azarenka corrió por la cancha y practicó el movimiento que hace para servir. Li se sentó en una silla durante buena parte de la pausa.
Y luego cayó muy descompuesta.
Dijo que durante un par de segundos vio «todo negro», debido al impacto de su cabeza contra la cancha. Cuando un médico le pidió que moviera un dedo, la china sintió que todo volvía a la normalidad.
«Comencé a reírme y pensé, ‘esto es una cancha de tenis, no un hospital»’, relató.
Li añadió que el médico del torneo la analizó después del partido. Revisó su cabeza y su cuello.
«Estaré bien», confió.
Desde el comienzo, la multitud en la Rod Laver apoyó firmemente a Li, y la respaldó ruidosamente cuando la presentaron. Azarenka, por su parte, vio cómo aplaudieron sus errores, y un espectador incluso se burló de los sonidos que hace cuando golpea la pelota.
La reacción del público fue consecuencia de lo ocurrido en las semifinales, cuando Azarenka se impuso a la adolescente estadounidense Sloane Stephens. En aquel duelo, la bielorrusa fue criticada por tomarse una pausa de 10 minutos a fin de atender un supuesto problema médico cerca del final del partido.
Se le acusó de fingir una dolencia para dejar atrás el nerviosismo después de desperdiciar cinco match points frente a Stephens. Azarenka dijo que la pausa era necesaria porque una lesión en las costillas le dificultaba la respiración.
En el segundo set, algunos aficionados molestaron a la tenista sobre el incidente. Un hombre gritó desde el graderío, «respira profundo, Vicky».
Para el final del encuentro, pareció haberse ganado a algunos de los aficionados. El rapero Redfoo, amigo de Azarenka, gritó desde la tribuna «te lo mereces», y ella después mandó besos a la multitud. Alguien más entre el público gritó «Victoria, te amamos».
Por su parte, los hermanos Mike y Bob Bryan fijaron otro récord en dobles al ganar su 13er título de Grand Slam con un triunfo 6-3, 6-4 sobre los holandeses Robin Haase e Igor Sijsling.
Los estadounidenses de 34 años estaban empatados con los australianos John Newcombe y Tony Roche con 12 trofeos de majors.
«Es algo especial ser parte de la historia», comentó Mike Bryan. «No pensamos mucho en eso cuando estábamos en la cancha, pero ahora que lo tenemos, será divertido repasar nuestra carrera y decir que tenemos la mayor cantidad de Grand Slams».
Djokovic versus Murray
Novak Djokovic recuerda cuando tenía unos 11 años y conoció un muchacho de su edad llamado Andy Murray.
El joven Murray, de Dunblane, Escocia, era «bastante pálido», relató el serbio conocido como «The Joker» (El Bromista) por su sentido del humor.
Entonces estaban en el circuito juvenil y sólo «tratábamos de jugar y de disfrutar el deporte», señaló Djokovic. No se imaginaban que en el futuro seguirían encontrándose en los principales escenarios del tenis.
El domingo, Djokovic y Murray se toparán en su tercera final de Grand Slam en el Abierto de Australia. Es el más reciente capítulo de una rivalidad que Djokovic describe como única, porque se conocen desde que eran niños.
«Es lindo ver que le vaya tan bien a alguien con quien creciste», expresó el serbio de 25 años el sábado, en la víspera de la final. «Nos conocemos desde que tenemos 11, 12 años. Supongo que eso le agrega algo especial a nuestra rivalidad».
Djokovic se convirtió en estrella primero, al ganar el Abierto de Australia a los 20 años en 2008. Ahora la primera raqueta del mundo tiene cinco trofeos de Grand Slam, y busca convertirse en el primer hombre en la era de los Abiertos que gana tres en fila en Melbourne.
Murray, tercero del ranking, es el nuevo integrante de la élite del tenis, que incluye a Djokovic, Roger Federer (2) y Rafael Nadal. Ese grupo se ha combinado para ganar 33 de los 34 últimos Grand Slams.
Murray busca su segundo título de major tras ganar el Abierto de Estados Unidos del año pasado, donde venció a Djokovic en la final para frenar una sequía de 76 años de tenistas británicos sin conquistar un Grand Slam.
El camino de Murray hasta la final incluyó uno de los momentos cruciales del torneo — una victoria sobre Federer en cinco sets en las semifinales. Fue el primer triunfo de Murray sobre Federer en un Grand Slam, un partido agotador que dejó al escocés sin ganas de hablar mucho.
«Fue un partido muy largo. Terminó muy tarde, estoy cansado», comentó Murray. «No quiero gastar más energía, porque la necesitaré toda si quiero ganarle a Novak el sábado».
«Obviamente estoy contento, pero fue un partido duro».
Murray llegó a las semifinales del Abierto de Australia el año pasado, cuando cayó ante Djokovic. También ha sido finalista en dos ocasiones previas, las que perdió ante Federer en 2010 y Djokovic en 2011.
Antes de arribar a Melbourne el año pasado, Murray contrató como entrenador a Ivan Lendl, lo que le ayudó a tener una actitud más agresiva en la cancha.
Bajo la tutela de Lendl, Murray tuvo la mejor campaña de su carrera al ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres y luego conquistar el US Open.
Murray anticipa una dura y larga batalla contra Djokovic, quien le dio una paliza al español David Ferrer el jueves en su semifinal, lo que le dio al serbio un día adicional de descanso para la final.
«Siempre que jugamos es un partido muy físico», analizó Murray. «Tendré que estar listo para el dolor. Espero un partido doloroso, y eso significa que será bueno».
Djokovic estuvo de acuerdo.
«Siempre que jugamos… siempre son partidos largos, muy exigentes para el físico», opinó Djokovic, quien descartó que su día adicional de descanso influya en la final.
«El es uno de los jugadores más fuertes y con mejor condición. Estoy seguro que estará listo», dijo Djokovic.
Otra leyenda del tenis, Andre Agassi, opina lo contrario.
Agassi, ganador de ocho Grand Slams, estuvo en Melbourne por primera vez desde que perdió ante Federer en los cuartos de final de 2005, y cree que Djokovic tiene una ventaja para la final.
«Es una gran diferencia tener dos días libres, y llegar más fresco», señaló. «Probablemente le daría la ventaja a Djokovic en la final».
Cuando le preguntaron cómo le hubiese ganado a un jugador como Djokovic, Agassi bromeó: «Probablemente hubiese peleado con él en el camerino antes del partido. Quizás así tendría una oportunidad».