Ejército libanés entra en Nahr Al Bared


Resultados. El Ejército libanés logró entrar al campo de refugiados palestinos.

El ejército libanés entró por primera vez hoy en el campo de refugiados palestino de Nahr Al Bared (norte de Lí­bano), después de tres semanas de combates, y destruyó la casa del jefe del grupo islamista Fatah Al Islam.


Después de escucharse disparos intermitentes por la mañana, los combates, que han dejado 128 muertos en tres semanas, se reanudaron contra las posiciones de los islamistas atrincherados desde el 20 de mayo en el campo, donde siguen viviendo aproximadamente 3 mil civiles que no han podido o no han querido huir.

En la primera operación de este tipo desde el comienzo de los enfrentamientos, una unidad especial del ejército que sitia el campo se infiltró el lunes en él y destruyó con explosivos la casa del jefe de los islamistas Chaker Al Abssi, declaró un portavoz militar a la AFP.

«Destruyeron la casa después de haberse apropiado de importantes documentos», explicó.

Según una fuente palestina dentro del campo, la casa de Chaker Al Abssi, situada frente al mar, fue destruida por un comando de la marina que llegó por la playa.

El comando se enfrentó con hombres del Fatah Al Islam e hizo estallar la casa, según la fuente.

Chaker al Abssi, jefe del grupúsculo Fatah Al Islam, nació en Jericó (Cisjordania) en 1955, es buscado por Siria y Jordania y purgó una pena de tres años de cárcel en Siria, tras lo cual fue liberado sin ser extraditado a Jordania, que lo reclama por su implicación en un atentado antiestadounidense.

Desde el 20 de mayo, el ejército libanés trata sin éxito de neutralizar a los islamistas del Fatah Al Islam atrincherados en Nahr Al Bared, donde se instalaron en noviembre de 2006.

Después de varios intentos de mediación sin éxito de las formaciones palestinas presentes en los campos de refugiados, los combates se reanudaron este fin de semana y han perjudicado sobre todo al ejército.

El lunes, tres soldados libaneses y dos socorristas de la Cruz Roja libanesa murieron en los combates.

En total, 128 personas, 61 de las cuales militares y 50 islamistas, han muerto desde que comenzaron los enfrentamientos.

El lunes, el Consejo de Seguridad de la ONU condenó «los actos terroristas perpetrados por el Fatah Al Islam» y llamó a «apoyar plenamente los esfuerzos del gobierno libanés y del ejército para garantizar la seguridad y la estabilidad» del paí­s.

El Consejo manifestó su «profunda preocupación» por el tráfico de armas en la frontera entre Lí­bano y Siria, que puede agravar la situación en el paí­s del cedro.

El organismo adoptó su declaración tras escuchar el informe del enviado especial de la ONU a Oriente Medio, Terje Roed Larsen, que esbozó «un cuadro alarmante y muy preocupante» de la situación.

Grupos como Fatah Al Islam, el Frente Popular de Liberación de Palestina-Comando General (FPLP-CG, con base en Damasco) y el Fatah-Intifada (prosirio) pueden estar reforzándose, sobre todo con armas, según Larsen.

A los combates en Nahr Al Bared se añaden los enfrentamientos que estallaron a principios de junio entre un grupo islamista y el ejército en torno al campo de refugiados palestino de Ain Heloué (sur).

El primer ministro libanés, Fuad Siniora, estima que el Fatah Al Islam tiene «ví­nculos con los servicios de información sirios», lo que desmiente Damasco.