Una estatua modelada sobre la «Diosa de la Democracia» que desfiló durante las sangrientas protestas en la Plaza de Tiananmen hace 18 años será develada hoy en Estados Unidos como un monumento a las víctimas del comunismo en el mundo entero.
El monumento, localizado cerca de Capitol Hill donde se encuentra el Congreso, rendirá homenaje a «más de cien millones de personas» quienes han muerto bajo la Revolución Bolchevique de 1917 en Rusia.
Los organizadores esperan a aproximadamente mil personas incluyendo al presidente George W. Bush quien tiene previsto dar un discurso. El presidente honorario de la fundación es el ex presidente George Bush, padre del actual mandatario.
El monumento evoca el de papel maché levantado por protestantes pro democracia en la Plaza Tiananmen antes de ser brutalmente silenciados por tropas chinas en 1989.
La organización sin fines de lucro, Fundación para el Monumento de las Víctimas del Comunismo, fue creada por el Congreso en 1993 con el objetivo de imitar a los monumentos para las víctimas del nazismo.
«No podemos permitir que las atrocidades de Lenin, Stalin, Mao y Castro se desvanezcan en los antecedentes de la historia», dijeron.
La fundación sostiene que el «holocausto comunista» tuvo un número de víctimas «que supera a todas las guerras del siglo XX combinadas».
«Mientras que las víctimas del nazismo son bien conocidas, ¿quién sabe que la Unión Soviética asesinó a 20 millones de personas? ¿Quién sabe que los dictadores chinos han masacrado a 60 millones?», dice la fundación.
La fundación acusa a Vladimir Lenin de «destruir cientos de miles de cosacos» antes de que su sucesor Joseph Stalin «hiciera pasar hambre a más de seis millones de ucranianos».
El gobierno de Ucrania espera que el 75 aniversario de la hambruna de 1932-33 haga que las Naciones Unidas reconozca el desastre como un «genocidio» contra su país.
La fundación asegura que Mao Zedong «asesinó a decenas de millones de campesinos chinos» durante la reforma agraria, mientras Ho Chi Minh «envió a 850.000 vietnamitas a sus tumbas».
Según la fundación este memorial asegurará que sean «recordados por siempre y que la historia de la tiranía comunista sea enseñada a futuras generaciones».
Tras la ceremonia habrá un debate en la Heritage Foundation sobre los prisioneros políticos del régimen comunista, entre ellos el chino Harry Wu, Tu Tranh Tran de Vietnam y el cubano Pedro Fuentes.
Mao «mató tanta gente como Hitler, quizás incluso más», ha dicho Wu.
Washington posee memoriales para la Segunda Guerra Mundial y un museo sobre el holocausto judío.
Para Diana Furchtgott-Roth del Hudson Institute escribir el nombre de las víctimas en una pared, como hacen otros monumentos, es incomprensible.
«Â¿Cuánto lugar en la pared debe dejarse en ese monumento para las futuras generaciones de víctimas de Cuba, Corea del Norte y China, donde el comunismo aún existe o en Rusia donde no ha sido erradicado completamente?»