La situación conflictiva continúa en el municipio de Chichicastenago, del departamento de Quiché, donde nuevamente se han registrado protestas a una semana de los hechos en los que se ocasionaron serios daños a la municipalidad, así como a casas del jefe edil y miembros de su corporación, a quienes señalan de supuestos actos de corrupción; sin embargo, en esta ocasión hubo grupos a favor y en contra de los dirigentes comunitarios.


Desde las primeras horas de este miércoles, unas 200 personas se reunieron a un costado del estadio municipal, para acordar una estrategia e impedir el ingreso del alcalde Sebastián Xon Cortez al edificio municipal; varias radiopatrullas permanecían en los alrededores para actuar en cualquier momento.
Cerca de las 3 de la tarde decidieron acercarse a la sede de la comuna, para tomar control del lugar, pero se encontraron con otro grupo, conformado por unas 200 personas, que resguardaban las instalaciones, lo que generó una acalorada discusión entre los dos bandos; unos gritaban consignas contra el alcalde y otros respondían con “¡fuera terroristas!”, entre otros insultos.
Tomás Morales Calgua, uno de los líderes del grupo que exige la renuncia del titular de la comuna, dijo que no se cansarán de manifestar hasta ver a Xon Cortez tras las rejas; los inconformes se trasladaron a la concha acústica del parque central, para analizar la jornada y animar a sus seguidores.
Mientras, el otro grupo, entre gritos de alegría y victoria, ingresó al salón municipal, donde eran esperados con un refrigerio, para celebrar que los opositores no habían logrado su cometido; Tomás Méndez, quien dijo ser del área de Chupol, comentó que su presencia en el lugar no era en respaldo al acalde sino para proteger el edifico municipal, patrimonio de los chichicastecos.
En relación a los señalamientos contra Xon Cortez, Méndez señaló que deben ser las autoridades competentes las encargadas de investigarlo y, de ser culpable, sea procesado por la vía legal y no con actos de vandalismo.
La semana pasada miles de personas manifestaron en contra del jefe edil, a quien acusan de haber malversado al menos 4 millones de quetzales; las protestas degeneraron en actos violentos, en los que resultaron al menos tres periodistas con golpes, varios agentes de la Policía Nacional Civil heridos y cuatro personas capturadas.