Luego de los disturbios del pasado miércoles en el municipio de Chichicastenango, Quiché y de estar cerradas las puertas de la municipalidad por tres días, el Ministerio Publico (MP) inició las respectivas diligencias para establecer los daños ocasionados en varias oficinas de la comuna.

Una jornada violenta se vivió ese día en Chichicastenango, donde miles de pobladores que acusan al alcalde municipal, Sebastián Xon Cortez de la supuesta malversación de 4 millones de quetzales, durante su primer año de gestión municipal; los inconformes ocasionaron una gran cantidad de destrozos.
Según el Fiscal Distrital del MP, Casimiro Efraín Hernández, desde el pasado viernes se procedió con la inspección ocular en los inmuebles que fueron quemados por los manifestantes, siendo un total de seis, todos dentro del perímetro urbano; todavía están pendientes las diligencias en el área rural, indicó.
Hernández dijo que constataron muchos daños en el edifico municipal, especialmente a las ventanas y puertas, además de la destrucción de equipo de cómputo y documentos, aunque aún no se ha cuantificado el total de pérdidas; se espera que en los próximos días se cuente con los datos preliminares.
Las siete personas detenidas flagrantemente por la Policía Nacional Civil fueron favorecidas con arresto domiciliario, por lo que quedaron ligadas a proceso y cada quince días deberán acudir al juzgado de paz local para la firma del libro correspondiente.
Un trabajador de la municipalidad, que pidió mantener su identidad en el anonimato, comentó que algunas de las computadoras destruidas ya no contaban con el disco duro, por lo que se presume que fueron sustraídos por personas con conocimientos en informática.
Algunos testigos oculares informaron que durante, la quema de los inmuebles las primeras personas que ingresaron se llevaron varios objetos, incluso dinero y ropa; una de las casas donde se registró mayor pérdida es la de la jueza de asuntos municipales, Elizabeth Ventura, pues en el inmueble se encontraba una fábrica de tejidos artesanales, propiedad de su padre, por lo que fueron destruidas varias máquinas industriales, telas, así como dos vehículos.