Los Spurs se ven firmes


Juego. Tony Parker de los Spurs de San Antonio durante el último juego de la NBA.

Afincados en su temible terceto formado por Tim Duncan, el argentino Manu Ginóbili y el francés Tony Parker, los Spurs saldrán este domingo frente a los Cavaliers en busca de una segunda victoria en la final de la NBA, capaz de encaminarlos a un cuarto tí­tulo en los últimos siete años.


San Antonio, que se ha coronado en tres oportunidades (1999, 2003, 2005), le dio a los Cavaliers una lección de básquetbol el miércoles con un triunfo 85-76, en el primer partido de esta serie de siete.

Con Duncan al frente en el ataque, el hombre que tiene la experiencia de 136 partidos de playoffs, las ’espuelas texanas’ mantuvieron a los inspirados Cavs siempre a distancia.

Duncan se coronó en esa oportunidad con 24 tantos y 13 rebotes, seguido de Parker, quien se fue con 27 puntos mientras que el rioplatense lo hací­a con 16 unidades, para volver a ser la ’troika de lujo’ del conjunto texano.

Es cierto que ese trí­o es la maquinaria ofensiva de los Spurs, además del veterano Michael Finley, un escopetero estelar en tiros de tres puntos, pero en el aspecto defensivo el base Bruce Bowen es el hombre encargado de frenar a LeBron James, quien parece ser el heredero del mí­tico Michael Jordan.

LeBron consiguió la friolera de 48 puntos en el penúltimo choque de la final de la Conferencia Este ante los Detroit Pistons, a quienes eliminaron de la contienda.

El trabajo defensivo de Bowen ejerciendo presión sobre LeBron fue sumamente efectivo en el primer choque de la final, al punto que dejó al estelar canastero en solo 14 cartones, luego de una primera mitad donde apenas anotó cuatro.

«LeBron es un jugador extra clase, comentó Bowen. «Cuando uno lo ve con ese empuje, sabe que algo grande está por hacer. Estuvo muy bien contra Detroit, pero no siempre va a ser así­», agregó.

Cleveland, que llegó a la final por primera vez en 37 años, depende casi totalmente de LeBron, con algún destaque después a distancia del centro lituano Zydrunas Ilgauska y Sasha Pavlovic, así­ como el destape de último momento del novato Daniel Gibson, un especialista en triples.

Los Cavaliers habí­an perdido los dos primeros encuentros frente a Detroit y con una recuperación estupenda lograron después cuatro triunfos seguidos, para convertirse en el decimotercer equipo en reponerse de un déficit así­ en playoffs.

Hace cuatro años, nadie hubiera imaginado que los Cavs, que sin LeBron promediaban apenas 17 victorias, estuvieran disputando ahora el tí­tulo de la NBA.

Si LeBron logra desmarcarse de Bowen de ahora en adelante, la serie podrí­a tomar otro camino entre estos dos equipos completamente diferentes, con un conjunto de San Antonio que gusta más del juego convencional y unos Cavaliers que se inspiran en su astro canastero.

«Creo que este tope gustará a todos, porque son dos equipos bien diferentes y veremos como se desarrolla¨, expresó Duncan, el motor impulsor de los últimos tí­tulos del conjunto texano. ¨Pienso que le damos a Cleveland el respeto que merece, no lo tomaremos a la ligera¨, añadió.