La Bolsa de Nueva York cerró tres sesiones consecutivas en baja esta semana -luego de un largo período de alzas- afectada por la incertidumbre sobre las presiones inflacionarias en Estados Unidos, que parecen alejar la perspectiva de un descenso de las tasas de interés.
El miércoles pasado Wall Street había cerrado en baja, afectada por la subida de las tasas de los bonos del Tesoro a largo plazo: el Dow Jones había perdido 1,48%, el Nasdaq 1,77% y el SP 500, 1,76%.
El viernes, hacia las 13H40 GMT, el Dow Jones Industrial Average (DJIA) subía levemente: 29,09 puntos, 13.295,82 unidades, mientras el índice ampliado de Standard and Poor’s 500 avanzaba 0,12% ( 1,76 puntos) a 1.492,48.
Desde el comienzo de la semana, el Dow Jones retrocedió 2,94%, mientras que el índice Nasdaq perdió 2,77%, una neta baja que contrasta con la buena salud que la Bolsa venía mostrando desde hace muchas semanas.
El lunes, el Dow Jones y el índice ampliado Standard and Poor’s 500 había cerrado a niveles récord, ignorando el desplome de la Bolsa de Shanghai, que había caído el mismo día 8,26%, su baja más fuerte en 11 años.
Las bolsas europeas siguieron el mismo camino, registrando por su parte cuatro sesiones consecutivas de baja, en medio de temores de un alza de las tasas de interés en Europa, donde el Banco Central continental anunció el miércoles un nuevo ajuste monetario.
En Estados Unidos, la subida del rendimiento de los bonos de largo plazo precipitó la baja de Wall Street durante tres jornadas consecutivas.
Las tasas efectivas de los bonos del Tesoro a 10 años, que habían subido durante varios días, superaron el jueves la barrera psicológica del 5% por primera vez desde agosto.
Esta subida se explica principalmente por una cambio de percepción del mercado sobre la futura política monetaria estadounidense, según los analistas.
«Hace una semana, el mercado pensaba que la Reserva Federal estadounidense (Fed) iba a dejar su tasa rectora inalterada por el resto del año, pero ahora parece que podría subirla, ante la persistencia de las presiones inflacionarias», explicó Hugh Johnson, analista de Illington Advisors.
Las tasas de los bonos subieron mucho después de la publicación del informe sobre el empleo en mayo, que mostró la resistencia del mercado de trabajo ante la desaceleración de la economía norteamericana, señaló el analista.
«Los bonos parecen reaccionar a una avalancha de artículos de prensa en los que se indica que las principales economías, la estadounidense en particular, están creciendo bastante más que lo previsto, y que las presiones inflacionarias se muestran más fuertes que lo que se había pensado», comentó por su parte Patrick Fearon, analista en AG Edwards.
La Reserva Federal estadounidense (Fed) mantiene su tasa rectora incambiada en 5,25% desde hace un año y los inversionistas esperaban hasta ahora que suavizara su política monetaria antes de fin de año, para relanzar la economía.
No obstante, en vista de los últimos indicadores económicos, el mercado revisó sus previsones para no anticipar la baja de las tasas antes de mediados de 2008.
«El alza de las tasas de interés hace temer asimismo una baja de la capacidad de endeudamiento de las empresas estadounidenses y, por tanto, ganancias menores», añadió Johnson, para justificar el retroceso del mercado.
Según este analista, los inversionistas se vieron tentados de tomar sus ganancias después de la reciente subida del mercado.
«No me sorprendería una baja de 10% en Wall Street», comentó.
Hugh Johnson, analista de Illington Advisors.