En el cantón San Francisco, zona 5 de la cabecera departamental de San Marcos se encuentran todavía cinco albergues temporales, donde se alojan alrededor de 600 personas que perdieron sus viviendas por el terremoto del 7 de noviembre pasado, informó la alcaldesa cantonal, Gladis Hernández.
A decir de la funcionaria, la mayoría de las personas utilizan estas instalaciones únicamente para dormir, por carecer de una habitación segura para el descanso y otras por temor a la continuidad sísmica, que mantiene a la población en constante zozobra.
Sin embargo, durante el día los albergados, tanto hombres como mujeres, retornan a sus labores habituales; a algunos de los afectados se les proporcionan alimentos en el comedor seguro, mientras que a otras se les entregan bolsas con alimentos, las que probablemente se mantengan hasta que estén reconstruidas sus viviendas, anotó.
Hernández señaló que pese a las condiciones climáticas que se manifiestan por las bajas temperaturas, los fuertes vientos y el polvo que satura el ambiente por las demoliciones que continúan en la ciudad, hasta el momento son inexistentes las enfermedades respiratorias, lo que se atribuye a la labor efectiva y constante de los médicos que monitorean el área.
Agregó que tampoco se han reportado casos de inseguridad, violencia e irrespeto hacia las mujeres y niños, debido a que hay vigilancia de parte de los agentes del orden.
Por último, la alcaldesa destacó la importancia de que exista vigilancia en el interior de los albergues, la que debe estar constituida por las lideresas del grupo, no sólo para velar por la seguridad de todas, sino para recibir denuncias, quejas y sugerencias, con el propósito de contrarrestar las agresiones y abusos en su contra.