“No problem can withstand the assault of sustained thinking”. Voltaire
El técnico del Barcelona, dijo en un artículo que Leo Messi se motiva solo ya que las ganas de superarse se encuentran en él mismo, en ser cada día mejor.
Nuevamente la motivación sale como la base para lograr el éxito en lo que una persona se propone. El título de este artículo llamará la atención de muchos aficionados a Messi y a los de otros equipos. Probablemente el lector se pregunte sobre el tema. Eso manifiesta curiosidad. La curiosidad produce preguntas. Modelada por el maestro, ese afán de búsqueda produce participación activa. Esa curiosidad genera inmediatamente un proceso de pensamiento sobre ese contenido. Se está haciendo una predicción sobre el sentido del contenido. El lector no se queda allí, quiere saber realmente cuál es el contenido. Al leer el artículo satisface todo el proceso anterior porque ya sabe lo que el columnista escribe sobre Messi. Aún hay más, el lector puede tener una reacción de crítica en contra, o a favor. El proceso de pensar ha funcionado y permite que haya “materia” para hablar con otras personas sobre el tema. La persona al comunicarse se siente bien porque sí pudo participar activamente. Esto se llama “motivación escalonada”. Cada paso produce una recompensa al lograr etapa por etapa hasta llegar a la última.
Aplicado este ejemplo al proceso enseñanza-aprendizaje en la escuela, ¿cómo logramos que los alumnos se motiven? El maestro dentro de su bagaje de estrategias, trae el ser “actor” para motivar una pregunta: ¿Qué está haciendo el maestro? Este acto de novedad del maestro llama la atención de sus alumnos. Esa novedad puede ser una foto, la historieta de un libro o personal, un movimiento fuera del patrón usual del maestro. Por ejemplo entrar al aula caminando al revés. Puede pedir a los alumnos predecir por qué lo hace así. Tal vez sea la introducción del contenido de la historia. Puede ser introducir el tiempo pasado del español. Ya tiene la atención de los alumnos. Están pensando. Únicamente la persona que piensa aprende. Ha usado una estrategia del cambio de patrones usuales. Por eso el contenido debe ser presentado en forma multisensorial a los alumnos. El cambio es procesado en múltiples formas para conectarlo a diferentes áreas del cerebro. Al satisfacer de qué se trata-novedad, curiosidad- se está aumentando el sistema de recompensa.
El ser humano desea reconocimiento por lo que hace. Si lo recibe con frecuencia, se motivará a seguir haciendo lo posible para mejorar por sí solo como el entrenador comenta sobre Messi.
La tecnología invade e influencia las comunicaciones entre maestros y alumnos. Los juegos electrónicos están a la orden del día. ¿Cómo se aplica el concepto de los juegos electrónicos al aula? Primero, el joven busca qué juego le llama la atención. Curiosidad. ¿Saben que un alto porcentaje de jóvenes experimenta “fracaso” antes de lograr dominar el nivel del juego? Cada nivel produce un reto; hay retroalimentación inmediata y frecuente sobre si gana o si debe persistir. Antes de seguir a un nivel más alto, más difícil, el jugador tiene que dominar el contenido del nivel. Si lo encuentra fácil, se aburre; si le presenta un reto inalcanzable, se frustra; en ambas situaciones dejará de jugar pero hará la predicción de que hay otro juego a su nivel y que puede “ganar” para ser recompensado y sentir satisfacción por haber logrado el reto. Hay una satisfacción interior que produce placer y una motivación para perseverar hasta lograrlo, igual que Messi. ¿Por qué creen que el negocio de los juegos electrónicos es tan lucrativo?
Lo anterior está basado en la neurociencia aplicada al proceso educativo. Si los maestros entienden el porqué aprenden los alumnos y lo pueden explicar a ellos, los maestros van a trabajar mejor y los alumnos van a lograr una motivación interior, nuestra meta en la educación para que haya un sentido en el aprendizaje para la vida.