Lo que pretendo es cerrar este año haciéndole mi lista a Santa de los movimientos políticos y económicos necesarios para que, de acuerdo a mi criterio, marquemos una senda al desarrollo de los que vivimos en esta linda tierra. Sin más preámbulo empiezo con mi cartita para que si a alguien se le ocurre leerla pueda al menos ponerse a reflexionar qué sería de nosotros si adoptáramos estas posturas o emprendiéramos estas opciones.
1. Quiero drogas. Que el presidente Pérez Molina continúe su lucha sin bajar los brazos y gritando a todo pulmón los grandes beneficios netos que traería dejar la maña que tienen los políticos de andar interfiriendo en los asuntos privados del ciudadano. El asunto es sin duda delicado, incluso a nivel diplomático pero lo que costaba era salir del clóset y OPM ya lo hizo. Ahora lo que le toca es empujar y afinar las propuestas para buscar el objetivo de quitarles valor a los narcotraficantes y dignarlos como verdaderos comerciantes que son. Los tiempos son inmejorables porque incluso a nivel político internacional ya no hay mucho que perder después de la decisión tomada por los soberanos de un par de estados de la Unión Americana.
2. Quiero minas e hidroeléctricas. De hecho quiero cualquier emprendimiento que cumpla con las leyes y reglamentos en curso para su correcto establecimiento sin que se tome como válida la opinión antojadiza de una o más personas en el área de desarrollo o fuera de esta para que los beneficios de la empresarialidad lleguen a más guatemaltecos que tanto lo necesitan.
3. Quiero que no se apruebe la mal llamada ley de Desarrollo Rural Integral que como ya he explicado no hace más que privilegiar a unos sobre otros, condenándonos al sistema de pobreza en el que vivimos y separando por ley a los guatemaltecos en grupos raciales o de condición socioeconómica.
4. Quiero que el Congreso proponga una ley para el equilibrio fiscal en Guatemala. No podemos continuar endeudándonos de la manera irresponsable en que lo hacemos ahora porque tarde o temprano el sistema Ponzi-Fiscal en el que vivimos reventará en la cara de los guatemaltecos. No se puede ni se debe seguir pagando deudas con más deudas, no se puede ni se debe presupuestar por encima de los ingresos fiscales porque es un procedimiento anti técnico, empobrecedor e irreal que tiene a los políticos con actitud de pedófilos en kindergarten.
5. Quiero que Gobernación y el MP hagan su chance. Porque estoy harto de escuchar y vivir todos los días historias de terror. Estoy harto de tener miedo, de salir a la calle todas las mañanas y encontrarme a los infelices ladrones en motocicleta en el mismísimo lugar todos los días sin que la Policía mueva un dedo para estos antisociales estén donde merecen y se les haga responsables de sus actos. Si los puedo identificar yo cómo es que la Policía obtiene reportes diarios de las áreas de asalto y nunca están para defendernos a la hora de la hora.
6. Que se termine con el maldito diálogo. Porque últimamente hemos abusado totalmente del proceso del diálogo al grado de querer sustituir nuestro sistema legal por el intercambio de opiniones. Como que la cosa pública fuera una relación de pareja en donde las reglas salen sobrando. El diálogo es muy valioso para analizar si nos parece o no una ley y derivado de este análisis proceder a cambiar la ley por medio de los métodos que la misma ley ordena, pero dialogar con un usurpador o invasor que merece que el peso de la ley caiga sobre él es insensato y ridículo. Tanto nos hemos acostumbrado a esto que hasta los privados de libertad exigen el diálogo en sus demandas.
Estoy seguro que si Santa me cumple con un par de estos deseos el año entrante será un poco mejor.