Demócratas y republicanos examinan «precipicio fiscal»


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El mandatario Barack Obama y el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, se reunieron ayer en la Casa Blanca -por primera vez desde los comicios- para analizar las negociaciones que tratan de evitar el inminente «precipicio fiscal».

Por ANNE FLAHERTY WASHINGTON / Agencia AP

Los portavoces de Obama y Boehner dijeron que ambos coincidieron en no difundir detalles de lo conversado, aunque enfatizaron en que continúan abiertas las líneas de comunicación entre las partes.

La reunión ocurrió en momentos en que la Casa Blanca y el Congreso intentan romper el estancamiento para encontrar una manera de impedir la entrada en vigencia automática de aumentos a los impuestos y reducciones al gasto, a principios del año entrante.

Obama se reunió en noviembre con Boehner así como con el líder de la mayoría del Senado, Harry Reid, y la líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi. El presidente conversó telefónicamente el viernes por separado con Reid y Pelosi.

Obama pretende que se incrementen los impuestos a las personas más ricas en Estados Unidos a fin de reducir el déficit, pero a esa postura se oponen firmemente Boehner y otros republicanos en la Cámara de Representantes. Los republicanos demandan reducciones más agudas a los costosos programas sociales del gobierno, como el Medicare y el Seguro social.

Un senador del Partido Republicano dijo el domingo que sus correligionarios en la cámara alta podrían aceptar un aumento de los impuestos a los más ricos en Estados Unidos si esto propicia una modificación al gasto en los programas sociales.

Las declaraciones de Bob Corker, un conservador fiscal que ha ganado estatura política en el Senado como un negociador pragmático de acuerdos, aumentaron las presiones a Boehner y otros líderes republicanos para que modifiquen su parecer sostenido desde hace tiempo de que no deben aumentarse el año entrante los impuestos incluso a los muy ricos.

Los líderes republicanos arguyen que los ingresos fiscales por el aumento a las dos tasas más altas serían trivial para reducir el déficit y que cualquier alza impositiva perjudica la creación de empleos.

Sin embargo, Corker afirmó que podría no ser sensato insistir en ese argumento, en especial desde que Obama ganó la reelección con una campaña que precisamente incluyó elevar los impuestos a los ricos.

«Hay un grupo de personas cada vez más grande que está pendiente del asunto y ha advertido que no tenemos muchas cartas sobre el asunto de los impuestos antes de que concluya el año», expresó Corker al programa Fox News Sunday.

IMPUESTOS*
Republicanos aceptarían

Los republicanos probablemente aceptarían elevar la tasa de impuestos a los estadounidenses más ricos y ello implica la oportunidad de reformar programas gubernamentales costosos, como el seguro médico de los jubilados Medicare o Seguridad Social, dijo el domingo el senador republicano Bob Corker.

Los comentarios de Corker —un legislador que aboga por el conservadurismo fiscal y que ha estado ganando estatura en el Senado como un negociador pragmático— ponen presión sobre el líder de la Cámara de Representantes John Boehner y otros líderes republicanos para replantear su opinión de que ni siquiera los acaudalados deben pagar más impuestos a partir de 2013. Los líderes republicanos han argumentado que los ingresos generados con los aumentos a las dos mayores tasas de impuestos serían de mínimo impacto para el déficit, y que cualquier aumento de impuestos dañaría la creación de empleos.

Pero Corker dijo que insistir en ese argumento —en especial desde que el presidente Obama ganó la reelección prometiendo en campaña que elevaría los impuestos a los que más ganen— posiblemente no sea inteligente.

«Hay un creciente grupo de gente que se está percatando de que no podemos tener muchas cartas respecto del tema fiscal antes de fin de año», declaró Corker a la cadena Fox News.

Si los republicanos aceptan el plan de Obama de incrementar las tasas al 2% más adinerado de los estadounidenses, «entonces el foco se cambia a la ayuda social y posiblemente esto nos coloque en un sitio donde en realidad podamos hacer algo que realmente salve a la nación».

Además de conseguir que los republicanos en la Cámara de Representantes acepten elevar el gravamen, la propuesta de Corker enfrenta otro obstáculo: los demócratas no han sido receptivos con la propuesta de los republicanos sobre el gasto social. El demócrata Whip Dick está escéptico de las propuestas para elevar la edad para afiliarse a Medicare de 65 a 67. También descartó que el Congreso aborde el complejo tema de reformar Medicare a tres semanas de que concluya el año.

Mientras el tiempo pasa para evitar el abismo fiscal, las negociaciones son encabezadas principalmente por Obama y Boehner, cuyo partido controla la cámara baja y comprende a la mayoría de los conservadores de línea dura en materia fiscal que se aferran a su postura.

*Fuente: AP