La característica del tiempo actual deviene en prisa, ritmo veloz, como si se tratara de una abierta competencia, ajena a controles y marcas. Por consiguiente, visualizamos por los medios sociales, sin equivocación bullanguera, atinentes a la anticipación navideña, a todas luces. A la cabeza el comercio e industria, sus favorecidos.
Echan mano de consabidas estrategias en gran medida de publicidad y mercadeo a niveles cuantiosos, esos puntales en mención anterior.
No quedan solo así las cosas, puesto que una mayoría poblacional, en la medida de sus posibilidades también hacen coro entusiasta. Música adecuada influye poderosamente en el ánimo general, a no dudar.
El ambiente propicio tiene apoderamiento definitivo, es la sumatoria de valores ancestrales, costumbres bien marcadas salen a luz año tras año. También la resaca de tradición cascabelera alcanza niveles cuyo encargo es despertar ante el aletargamiento de algunos decididos a excluirse del escenario epocal, a causa de la pobreza extrema.
Pero si llevamos a cabo una evaluación de entrada, pueden notarse en pequeña monta aprestamientos que responden a tanta motivación que evoca la efeméride de los siglos, consistente en festejar el nacimiento del Niño Dios en Belén de Judá, al extremo casi antípoda de nuestro entorno. En resumen, por lo visto nadie se queda atrás en el universo.
La cultura guatemalense guarda en sus arcones muy especiales la Navidad con terreno abonado que significa emblemática siembra, de generación en generación. Ejemplos abundan por doquier, entre expresiones diversas, empero con el denominador común de conmemorar la Pascua. Resuenan voces, cánticos, chinchines y faroles atinentes a Las Posadas.
Devotos del Nacimiento emblemático y de fisonomía chapina esmeran el cuidado de mejorarlo cada año. Centralizada esta costumbre paradigmática lleva matices de excelencia, o bien sencillez acrisolada en la humildad que evidenció el nacer en apartado rincón mesiático.
Imposible descartar tantos ejemplos de la trasculturación, que antepone al Nacimiento simbólico, el ejemplo de imitar los pasos foráneos al darle preeminencia al árbol, fiesta de luces multicolores, acentuando el sitio dedicado a los regalos exóticos unos, y fruto de moderna tecnología la mayoría del alumbrante, como un contrapeso en hogares generales.
Que el país se debate asimismo entre problemática dominante, escaseces notorias de dinero, seguridad, violencia y delincuencia avasallante. Sin embargo, y con el agravante de anticipación de la Navidad el escenario forcivoluntariamente exhibe estampas que deslumbran en apariencia al ambiente diferente al legado por los antepasados.