Piden centrar esfuerzos para la inversión rural


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La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) pidió a los Estados centrar sus esfuerzos en la inversión de la agricultura, una de las formas más eficaces de reducir el hambre y la pobreza, al mismo tiempo que se protegen y conservan los bienes naturales, indispensables para garantizar el ingreso de las poblaciones rurales.

GUATEMALA Agencia CERIGUA

Durante la presentación del Estado Mundial de la Agricultura y la Alimentación 2012, este jueves en Roma, José Graziano, Director General de la FAO, destacó que existen mil millones de campesinos y campesinas en el mundo, los actores más importantes en el tema de desarrollo rural, sin embargo se ven usualmente afectados por entornos políticos que les son desfavorables.

La evidencia reciente muestra signos de mejoría en los niveles de seguridad alimentaria, pero erradicar el hambre requiere de un nivel elevado de inversión agrícola, sobre todo en aspectos que contribuyan a mejorar la calidad de vida de los campesinos, la atención de la infraestructura y el acceso a salarios dignos, aseguró Graziano.

Los países más pobres son los que reportan menos incentivos destinados a atender las necesidades de las y los campesinos; coincidentemente también son los países con los mayores problemas de ingobernabilidad, ausencia del estado de derecho, altos niveles de corrupción, inseguridad jurídica y prácticas comerciales arbitrarias.

PREOCUPACIÓN INTERNACIONAL
La falta de certeza jurídica y el escaso acceso a la tierra para las y los campesinos, podría estar aumentando el número de extensiones para la siembra de cultivos ilícitos en la región de América Latina, aseguró Guillermo García, de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), durante IV Conferencia sobre Políticas de Drogas, que se realiza en Colombia.

El funcionario internacional destacó que el mecanismo más eficaz, eficiente y sostenibles para la erradicación de los cultivos de drogas en la región, es la creación y la implementación de políticas de desarrollo, que principalmente beneficien a las áreas rurales.

La mayoría de campesinos y campesinas que se dedican a la producción de hoja de coca en el continente, lo hacen por carecer de oportunidades de empleo digno y de desarrollo, concluyó Rodrigo Velaides, de la Organización Chocauán, ubicada en la amazonia colombiana.