La Empresa Portuaria Quetzal adjudicó proyecto de construcción de garitas por Q28 millones, que estaría dirigido y sobrevalorado, según participantes del concurso.
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El proyecto a realizar se denomina “Construcción de Garitas de Ingreso y Egreso al Recinto Portuario”, que está registrado con el Número de Operación en Guatecompras (NOG) 2231891, que fue publicado el 19 de septiembre y las ofertas de los interesados se presentaron el 13 de noviembre pasado.
Las empresas que participaron en el concurso fueron FAREX, Sociedad Anónima y Diseño y Construcción Ramírez, esta última propiedad del señor Armando Ramírez Velazco.
Aunque la Empresa Portuaria Quetzal estimaba que el proyecto tendría un costo de aproximadamente Q30 millones, la empresa FAREX ofertó por Q28.7 millones y esta fue la empresa a la cual se adjudicó la construcción de las garitas, pero cuando solo esa entidad permanecía en el concurso, debido a que Diseño y Construcción Ramírez fue descalificada por supuestamente no presentar un documento de fianza acreditado para la empresa.
Según el propietario de Diseño y Construcción, Armando Ramírez Velazco, la forma en que se rechazó la oferta de su empresa fue por medio de “bobos tecnicismos” que la EPQ utiliza para este tipo de licitaciones, pues presentó la fianza, que es parte del sostenimiento de la oferta, y el documento estaba a su nombre. “Ellos –la EPQ– me recibieron la oferta, pero la descalificaron por un tecnicismo”, señaló.
Q10.5 MILLONES MÁS BARATA
Según indicó Ramírez Velazco, el costo que la Empresa Portuaria Quetzal estimó para el proyecto de construcción de las garitas, estaría por encima de lo que en realidad cuesta realizar un proyecto de esa magnitud.
En ese sentido, el propietario de Diseño y Construcción Ramírez, comentó que la oferta de su empresa, para el mismo proyecto, fue de Q18 millones 200 mil, que son Q10.5 millones menos que la oferta adjudicada a FAREX, S. A.
Durante el proceso de licitación, Ramírez Velazco presentó inconformidades que fueron rechazadas, la primera el uno de noviembre, en la que hace ver la incertidumbre que generan los aplazamientos para la presentación de ofertas, pues según indica, luego de haber ajustado la oferta a los últimos cambios requeridos en las bases por la EPQ, la fecha de presentación se modificó.
El empresario, entonces, asumía que el hecho de posponer la entrega de ofertas, respondía a que “se quiere beneficiar a otro u otros concursantes que no tenían preparada su oferta; por lo que se modificó la fecha de entrega a últimas horas hábiles del día 29 de octubre del 2012”.
La EPQ se excusó diciendo que “derivado de que la numeración en los listados que contienen los renglones de trabajo, presentaban errores, se consideró pertinente enmendar el error, para no acarrear el problema en el momento de la ejecución de la obra”.
Según indican otros empresarios, que están interesados en participar en licitaciones de la Empresa Portuaria Quetzal, pero que prefieren guardar su nombre, este tipo de situaciones impiden la libre competencia y solamente limitan que empresas con experiencia y con precios adecuados a la realidad realicen trabajos en el recinto portuario.