El grupo peatonal en crecimiento pasa las de Caín debido a los diversos niveles registrados, excepto la pomposa Sexta Avenida, muestra conveniente. La explicación la dan propietarios de inmuebles, consistente en el hecho de gozar comodidad, congruente con intereses y necesidades notorias.
Al adquirir vehículo propio, fueron construidos estacionamientos en el interior, adaptaron la acera mediante el respectivo desnivel que facilite el ingreso y egreso.
Las horas pico generan cuestionamiento en el tránsito. Otro tanto constituye el molesto desnivel, la instalación de contadores por parte de Empagua.
Son tomadas por asalto las mismas a fin de improvisar pequeños negocios de golosinas, licuados, comida rápida pero con receta guatemalense. Algunos talleres de rompe y rasga, toldos y anuncios, tipo publicitario. Sobre todo las esquinas estratégicas, invadidas por cantidades de estiércol canino.
No faltan, de cuando en cuando ventas de diversas frutas, apetencia de todo el mundo humano, Durante campañas preventivas de salud, son colocadas durante corto tiempo en las aceras, en menoscabo del derecho de locomoción, por consiguiente, en horas pico se arma un verdadero empantanamiento.
Inclusive a voz en cuello, mediante megáfonos, cuya apología cobra realidad en el interior del Congreso, atruena el recinto por parte de exaltados diputados. En casos excepcionales las aceras del Organismo Legislativo no permiten el libre paso, circunstancias fuera de serie, muy a menudo.
Y acerca del tema en cuestión, arman contaminación audial auxiliados con altavoces, en favor de ciertas confesiones religiosas, e impiden el paso peatonal objeto del ritmo de vida acelerado, cuyas consecuencias ganan terreno día a día. Entre estorbos de todos modos circulan los de a pie.
Un recorrido por la inmensa mayoría de calles, aún alejadas del Centro Histórico, dará la experiencia debida. Aceras semidestruidas, trampas mortales son, y el transeúnte con el ojo al Cristo camina dificultoso, en resguardo de su anatomía. A las personas mayores se presentan estorbos mayúsculos.
Además las mencionadas aceras intransitables tienen el ingrediente de sus dimensiones diversas. Las hay muy pocas tamaño ancho, la inmensa mayoría son demasiado angostas, los peatones caminan en verdadera fila india expuestos a lamentables accidentes, sobre todo fracturas severas.