Generosidad legislativa


Eduardo_Villatoro

Cuando ayer en la mañana leí los titulares en primera plana de los tres rotativos a los que estoy suscrito, no sabía si echarme a reír con todas mis ganas o soltar unas cuantas palabrotas dedicadas con inmenso cariño a diputados de los partidos Patriota, Lider, Todos, Gana, Unionista, ViVa y UCN; pero no necesariamente por haberse puesto de acuerdo para aprobar enmiendas a la Ley de Telecomunicaciones, porque de antemano se daba por descartado que los parlamentarios iban a congraciarse con el dueño de los canales de televisión abierta y con grupos radiofónicos.

Eduardo Villatoro


Lo que me provocó esa extraña mezcla de sentimientos y pensamientos es la carencia de dignidad, la ausencia de cualquier vestigio de pudor de 97 legisladores al proceder con suma diligencia y en forma casi subrepticia, atendiendo las apresuradas consignas de los jefes de esas bancadas y -¡no podía ser de otra manera!- de ese individuo que pronto dejará de presidir al Congreso, con el propósito de “lograr consensos” entre los bloques políticos.

Ya no se encuentran palabras publicables para calificar a la actual legislatura, porque la mayoría de los parlamentarios han superado todos los despreciables adjetivos que se les puedan endilgar; pero ahora es el acabose porque mientras los habitantes del suroccidente del país, especialmente del departamento de San Marcos, siguen sufriendo las consecuencias del terremoto del 7 de este mes y sus réplicas, los representantes del pueblo se esmeran en servir de alfombra a los que, en el terreno de la vergonzante realidad nacional, imponen su voluntad en este miserable país.

El diputado Godofredo Rivera, desde la presidencia del Parlamento, movió las piezas para atender las órdenes que recibió del palacio de la 6ª. avenida, y los que ejercen las jefaturas de las bancadas estuvieron prestos a someterse a la voluntad foránea, algunos de los cuales externaron declaraciones que retratan su patriotismo (¡!).

Lea usted lo que dijo el congresista morado Roberto Alejos, “Líder máximo del partido Todos”, al pretender justificar la ampliación del plazo de las frecuencias de televisión, radio, telefonía e Internet: “La ley aprobada sólo beneficiará al país, porque dará (sic) estabilidad jurídica a los empresarios que quieren invertir en telefonía, televisión o radio, sin temer porque en algún momento les quiten (sic) la frecuencia”. A su desfachatez suma su raquitismo en expresión idiomática, a la vez que cree que los guatemaltecos somos una partida de estúpidos que debemos agradecer porque esas reformas benefician a la colectividad.

Otro brillante parlamentario, cuyo talento no ha sido aprovechado por la tecnología autóctona, llamado Luis Chemal, subjefe del bloque del PP, también nos iluminó con su lucidez dialéctica al declarar sin ambages: “Creemos que era el momento (de aprobar las modificaciones); es importante mandar (sic) un mensaje a las industrias más grandes (sic) para darles (sic) certeza jurídica”. Como se puede advertir, es otro de esos políticos de inaudita elocuencia, sólo que no explicó porque después de dos semanas de inactividad legislativa de repente y sin previo aviso surge la virginal decisión de favorecer “a las industrias más grandes”.

No se quedan atrás los congresistas del partido Lider, sí, esos que critican al gobierno del PP y que aspiran a sucederle, Roberto Villate no se anduvo por las ramas al aseverar que su partido es el ponente inicial de la reforma, pero que no fue hasta ahora “que se retomó el tema, ya que habían pagos de favores pendientes, en especial con las empresas telecomunicadoras”.

(El patidifuso Romualdo Tishudo sólo alcanza a reflexionar: -¡Qué argumentos tan convincentes! ¡Cuánto patriotismo encubierto! ¡Qué sólida argumentación para encubrir cuentas bancarias y ocultar gratitudes!).