El Ministerio Público (MP) y la Inspectoría General del Sistema Penitenciario (SP) investigan las anomalías judiciales y administrativas, respectivamente, que originaron el motín en la cárcel Fraijanes II, aunque también se averigua quién provee y cómo se permite que reos de alta peligrosidad tengan en sus manos teléfonos, que son herramientas para continuar delinquiendo.
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El ingreso de objetos ilegales dentro de las cárceles ha sido una práctica que en varias ocasiones ha sido develada, y, a la fecha, las autoridades aún no logran detenerla.
En los últimos días, en la cárcel de Fraijanes II, se documentó cómo los reos considerados de “alta peligrosidad”, se tomaban fotos en grupo, sometían a los trabajadores del SP y retrataban los daños en las cárceles.
Esa información se difundía en las redes sociales, aun cuando las autoridades del Ministerio de Gobernación (Mingob) y del SP se encontraban en el interior del penal.
Las fotografías eran enviadas desde un teléfono moderno, a pesar de que el ingreso de celulares no es permitido en la cárcel, pues con ello, los privados de libertad pueden continuar planificando extorsiones, asesinatos y secuestros.
El MP realiza la investigación pertinente para individualizar a quienes tuvieron participación en los hechos y deducir responsabilidades.
El titular de la cartera del Interior, Mauricio López Bonilla, dijo ayer que no descartaba que personal de esta institución tenga algún tipo de responsabilidad en el origen del incidente, o del ingreso de ilícitos.
El funcionario afirmó que, de todas formas, las autoridades investigaban para deducir la responsabilidad a quienes participaron en estos hechos.
Rudy Esquivel, portavoz del SP, indicó esta mañana que están anuentes a proporcionar la información que el MP solicite; aunque también en el área administrativa de dicha institución se verifican y se deducirán responsabilidades a los trabajadores que no cumplieron con los protocolos establecidos dentro de la institución.
TAMBIÉN A DIRECTIVOS
Mario Polanco, director del Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), explicó que también debe investigarse a los directivos de este centro, o incluso al propio Mingob, pues es evidente que hay “vínculos” entre trabajadores de esa institución y los reos.
“Nos llama la atención la forma impune como tomaron la cárcel, la destruyeron y cómo los reos asumieron el control de la cárcel sometiendo a los guardias, además de contar con teléfonos inteligentes y seguramente internet”, explicó el entrevistado.
Polanco reiteró que es urgente que las autoridades diluciden esta situación y trabajen para erradicar la corrupción que impera dentro de los centros carcelarios.
El pasado viernes, tras una requisa en El Boquerón, el MP y las fuerzas de seguridad encontraron seis armas, droga y decenas de teléfonos celulares.
La Hora publicó, el pasado 10 de septiembre, el reportaje “En las cárceles, criminales han ganado y siguen ganando el pulso al Gobierno”, donde se aborda la deficiencia y corrupción de los centros penitenciarios. En la publicación se documenta cómo un reo extorsiona a un ciudadano desde Pavoncito.