El abuso y la corrupción, por falta de controles en los organismos del Estado, es una de las razones por las que Guatemala no logra desarrollarse y las oportunidades no se vislumbran certeras. El libre saqueo que los corruptos directivos de la cooperativa de papel de Guatemala (Copagua) hacen a esa institución, es una muestra de cómo los órganos y organismos del Estado se ajustan a la corrupción prevaleciente y se convierten en parte activa de ésta, engrosando sus filas.
El Instituto Nacional de Cooperativas –Inacop– y la Inspección General de Cooperativas –Ingecop– son órganos que funcionan sin supervisión alguna y se alinean con directivos corruptos en cooperativas guatemaltecas, verbigracia, la Copagua y sus principios básicos empresariales.
El movimiento cooperativo es el movimiento social o doctrina que define la cooperación de sus integrantes en el rango económico y social como medio para lograr que los productores y consumidores, integrados en asociaciones voluntarias denominadas cooperativas, obtengan un beneficio mayor para la satisfacción de sus necesidades. Está representado a una escala mundial a través de la Alianza Cooperativa Internacional. Este movimiento, en muchos casos, ha sido desvirtuado en Guatemala debido a la corrupción acurrucada en este país.
Naciones Unidas declaró a 2012 como “año internacional de las cooperativas”, que mantendrían activas en el mundo a casi mil millones de personas como miembros o socios cooperativistas. Según la ONU, la cooperativa será el modelo de empresa de más rápido crecimiento del planeta en 2025 y asegura que las cooperativas de trabajadores-propietarios prevén una distribución equitativa de la riqueza y una conexión auténtica al lugar de trabajo, componentes claves de una economía sostenible.
En marzo de 2012 se publicó sobre el juicio contra los empleados de la Cooperativa el Monolito RL que tenía su sede en el municipio de Los Amates, Izabal, con sucursales en Mariscos, Quiriguá y Poptún, Petén, que se realiza en un tribunal de sentencia de Puerto Barrios.
Los enjuiciados por el caso de estafa y quiebra de la cooperativa son Oliver Ludwin Castro, Carlos Aldana Sosa, Auder Alexander Orellana, empleados de la cooperativa. Por este caso se encuentran prófugos Miguel Enrique Ruiz, gerente general; Juan René Sandoval, auditor; Manuel Joan Méndez, jefe de agencia en Mariscos; Isaías Ismael Palma, subjefe de Agencia y Esaú Miguel Gregorio.
Fueron damnificadas unas 9 mil personas quienes perdieron sus ahorros y reclaman el castigo para los responsables de la quiebra de la cooperativa. ¿En dónde estaban Inacop, Ingecop y el Ministerio de Economía? ¿Quiere el Ministro de Economía que suceda lo mismo en la Copagua?
Por las razones apuntadas anteriormente, invito cordialmente al Ministerio de Economía a lucirse en la investigación del problema de la Copagua, sancionando a los autores de tan asqueroso ataque al desarrollo de Guatemala, especialmente a los principales Byron Antonio Cabrera García, su secretaria Maricarmen Sandoval, José Osvaldo Díaz Rivera y Conrado Valdez Barrios.
Los cooperativistas esperan que la Corte de Constitucionalidad y sus Magistrados apelen al buen juicio y a la justicia pronta, con la finalidad de rescatar a la Copagua, antes de que la quiebren estos delincuentes infiltrados dentro de organizaciones de pequeños comerciantes de buena fe que luchan por subsistir en un país en donde la sobrevivencia cada vez es más difícil.