La nueva Junta Directiva del Congreso (II)


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Adicionalmente a lo señalado en la opinión anterior, el Presidente y la Vicepresidenta de la República, en la reunión de Casa Presidencial donde decidieron por quién debían de votar los diputados para la elección de junta directiva del Congreso de la República, violaron el artículo 182 de la Constitución, que indica: “El Presidente representa la unidad nacional”, violaron e ignoraron el precepto “tiene vedado favorecer a partido político alguno”, hechos que en un Estado de Derecho obligan al Ministerio Público a investigar y en base a los resultados a proceder y actuar.

Juan Francisco Reyes López
jfrlguate@yahoo.com


Analizando, después del presidente Pedro Muadi, quienes integran la junta directiva, en la primera vicepresidencia, que es quien sustituye en la dirección del pleno al presidente, se eligió a la diputada Mirma Magnolia Figueroa de Coro, esposa del conocido alcalde de San José Pinula, su currículo de licenciada en Administración de Empresas, con una maestría en dirección y gestión pública local, así como un diplomado en Estudios Estratégicos Nacionales, ESTNA, evidencian una buena base académica, pero no es lo mismo esa preparación que tener los dones y experiencias que se requieren para dirigir al plenario más importante del país, como es el Congreso.

El segundo vicepresidente, Cristian Boussinot Nuila, de “Todos”, tampoco se distingue como alguien que tenga la habilidad para dirigir el pleno, aunque sin duda alguna a su vera y a su espalda estará Roberto Alejos y el resto de la bancada “morada”. El tercer vicepresidente, José Gándara Torrebiarte, de la bancada Creo, vuelve a ser una persona sin mayor experiencia.

En cuanto a los cinco secretarios: José Cojtí (primer secretario) Marco Antonio Orózco (segundo secretario) son quienes le garantizan el control de compras, viajes y nombramientos de personal al partido de gobierno. El tercer secretario será Manuel Barquín, de la Gana, sin duda alguna tiene suficiente experiencia para moverse en la junta directiva, en tanto el cuarto secretario, Leonel Soto, es de conocida habilidad para congraciarse, resbalarse y colocarse de un partido a otro, es un especialista en el manejo de la obra pública y tratará de ser la sombra de Pedro Muadi, como trató de serlo del general Efraín Ríos Montt en los años en que el general presidió el Congreso; su trayectoria en la Junta Monetaria, en el IGGS, en el Ministerio de Comunicaciones y en el Registro de la Propiedad Inmueble de Xela hablan por sí solos. En cuanto al quinto secretario, Mario Estrada es un jovencito que tendrá la asesoría y consejo de su señor padre, Mario Estrada.

A medida que transcurren los días se van haciendo evidentes y públicas las implicancias de la elección de esta nueva junta directiva, por primera vez en la época democrática del país se aprueba de urgencia nacional el proyecto de Presupuesto de Ingresos y Egresos del Estado, incluyendo en el mismo, según lo manifiestan diputados de oposición, como pago de los votos Q2,028 millones que se repartirán entre los 108 diputados que votaron a favor en la elección, adicionalmente se manifiesta que el Ejecutivo obtuvo que durante el presente mes de noviembre y sin mayor trámite se aprueben las reformas a la Constitución, las modificaciones a la Ley Electoral y la aprobación de Q3.5 millardos en bonos.

Si todo ello se materializa, el Congreso de la República, salvo raras excepciones, pasará a estar integrado por diputados de papel toilette y el Presidente y Vicepresidenta de la República se convierten en los “dictadores o césares” del Estado, igual que en la época romana.

¡Guatemala es primero!