Vergonzoso presupuesto 2013


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No era parte de la fuerza laboral en 1990, pero supongo que para el trabajador cualquiera el anuncio que hiciera Jorge Serrano Elías por esos días fue motivo de muchas cervecitas. Anunciaba Serrano el decreto 42-92 y con ello el catorceavo sueldo mensual del trabajador guatemalteco. Sin entrar a evaluar el nocivo y falso aumento salarial por decreto que se diera en aquella época, supongo como digo, que causó una alegría tremenda y un alivio transitorio para muchos.

John Carroll


Hoy leo con mucha preocupación que nos volvieron hacernos la clásica jugada de la “urgencia nacional”. Los señores diputados aprobaron el presupuesto nacional para el próximo año consumando así el mismo robo descarado de los últimos años. El Presupuesto del año en curso ya era una barbaridad y como que nos hiciera falta el presidente Pérez Molina empujo a su bancada y a otros grupos minoritarios en el Congreso a aprobar un presupuesto totalmente desfinanciado, más desfinanciado, para el próximo año.

Pasamos de Q59.5 mil millones a la astronómica suma de Q66.9 mil millones en un solo año. Eso representa un aumento de más del 12% y la gente no dice absolutamente nada al respecto. Si lo asaltan en la calle a uno y le roban cien pesos uno llama hasta a la tía Angustias para contarle que unos infelices le volaron su billete pero, aquí en el país donde pasa todo y no pasa nada, que el gobierno le huevee al pueblo un buen tajo de su poder adquisitivo no genera ni siquiera platicas de café.

 Más inaudito que la aprobación de este robo legal, me parece el hecho de que los guatemaltecos conversemos cosas totalmente irrelevantes teniendo en nuestras narices un robo descarado de parte de los mandatarios, nuestros empleados, los diputados, el Presidente. ¿Cómo va el beisbol? ¿La selección quedó eliminada? ¿Se murió Fidel? Me preocupa sobremanera que todos nos quejamos de la situación pero, seguimos dando licencia para robar. Lo hacen con nuestro permiso, consentimiento, venia o como le quiera llamar. Roban con nuestra aprobación, con la aprobación tácita de los niños que aún no articulan palabra e incluso con los que no viven todavía. Las bolsas de nosotros los vivos, las bolsas de los niños y de los guatemaltecos que aún no nacen son la garantía de ese crédito que los políticos, que nosotros elegimos y a quienes encargamos la administración de la cosa pública, contratan para jugar de política. Por si no se ha dado cuenta, el presupuesto nacional tiene muchos años de estar desbalanceado lo que quiere decir que gastamos más, mucho más de lo que ingresa en concepto de impuestos.

Simplemente no es posible que en el apogeo de una de las más grandes crisis económicas mundiales de la historia los guatemaltecos no podamos identificar que la causa principal de las crisis europeas y de Estados Unidos fue provocada por seguir el tipo de conducta financiera que nosotros estamos siguiendo. No es correcto ni recomendable gastar más de lo que ingresa, ni aquí, ni en China, ni en su casa es aconsejable que el gasto supere al ingreso porque esto causará problemas más temprano que tarde.

¿Por qué será que en Guatemala celebramos un aumento por decreto, pero no protestamos cuando sucede lo contrario? Las consecuencias son siempre negativas, el resultado será más impuestos, más deuda (que también genera un impuesto diferido) y billetes con menos poder de intercambio. Ya lo he dicho antes; aumentar un presupuesto desfinanciado sobre otro presupuesto desfinanciado es el equivalente a quitarse la goma con otra borrachera. La goma se nos quita hoy, más bien se nos olvida, pero mañana las consecuencias serán peores, mucho peores.