Marco Scutaro llegó ayer al estadio aún aturdido por lo ocurrido la noche previa, en la que bajo un verdadero diluvio atrapó un elevado de Matt Holliday para el último out de la serie de campeonato de la Liga Nacional.
A sus 36 años de edad, el intermedista venezolano de los Gigantes de San Francisco vivió el momento cumbre de su carrera en las mayores al ser proclamado como el jugador más valioso de la serie.
«Yo me desperté esta mañana y le pregunté a mi esposa: ‘¿esto es un sueño lo que tuve anoche o es verdad?… mi cielo, fue verdad», contó Scutaro.
En medio del aguacero, Marinés -esposa de Scutaro- agitaba una bandera de Venezuela, el sentimiento patriótico que rodea esta Serie Mundial, en la que se habla español más que nunca.
Scutaro forma parte de una cifra sin precedentes de nueve venezolanos en un Clásico de Otoño. Además, entre los Gigantes y los Tigres de Detroit se ha fijado un récord de 20 jugadores nacidos en el extranjero.
A los nueve venezolanos hay que sumar otros nueve dominicanos y un par de puertorriqueños.
El contingente de Venezuela incluye a Miguel Cabrera, Avisail García, Omar Infante y Aníbal Sánchez con Detroit frente a Gregor Blanco, José Mijares, Héctor Sánchez, Pablo Sandoval y Scutaro de San Francisco.
Los dominicanos son Al Alburquerque, Joaquín Benoit, Octavio Dotel, Jhonny Peralta, Ramón Santiago y José Valverde de Detroit, mientras que Joaquín Arias, Santiago Casilla y Guillermo Mota están en San Francisco.
Javier López y Angel Pagán son los dos representantes de Puerto Rico, ambos parte de los Gigantes.
Grandes Ligas confirmó que el número de extranjeros eclipsó el récord previo de 16 que se fijó en 2003 en la serie entre los Marlins de la Florida contra los Yanquis de Nueva York, y que posteriormente se emuló en 2007 (Colorado-Boston), 2010 (Texas-San Francisco) y 2011 (Texas-San Luis).
No hay duda: el sabor de la edición de 2012 es puramente caribeño.
«Esto es buenísimo», dijo Cabrera, tercera base de los Tigres que esta temporada se convirtió en el primer pelotero en ganar la Triple Corona desde 2007. «Se va jugar una pelota bastante caribeña».
Cabrera debió describir el estilo caribeño: «jugar duro, pa’alante, que no sabes lo que va pasar».
«Me llevo bien con todos ellos y es fabuloso poder jugar contra ellos», dijo Cabrera. «Es una motivación adicional».
Para Pagán, el primer bate y jardinero central de los Gigantes, «esto es algo muy importante para nuestros países».
«Sirve para que los muchachos tengan un ejemplo positivo a seguir», dijo Pagán. «De esto trata, de que tengan un legado positivo y que ellos aprendan de nosotros».
Sandoval declaró que la euforia es enorme.
«Es una locura, la gente que me sigue en el Twitter nos quiere ver ganar a todos. Hay gente con los Tigres, otros con los Gigantes», indicó.
«Todo esto representa mucho, de que están saliendo buenos peloteros, que se está haciendo un buen trabajo en Venezuela», dijo el tercera base de los Gigantes.
Scutaro, quien empató el récord de más hits en una serie de campeonato al dar 14, resaltó los avances de los jugadores latinoamericanos en las mayores.
«Orgulloso de la raza latina, orgulloso de cuánto hemos crecido los peloteros latinos, y a la vez dándole las gracias a todos esos peloteros que abrieron las puertas para nosotros en los 60, 70 y 80», indicó Scutaro. «Pienso que ellos pasaron los momentos duros y son la razón del por qué somos tantos en Grandes Ligas».
Y Aníbal Sánchez, pitcher abridor de los Tigres, destacó el arduo sacrificio para llegar a esta instancia.
«Son bendiciones para todos nosotros. Esto es un trabajo duro», dijo el derecho. «Salir de nuestros países a tan corta edad, vivir solos, tratar de defendernos por nosotros mismos, pasar trabajo. Aquí están los logros».
REENCUENTRO
Miguel Cabrera sabía de Pablo Sandoval desde mucho antes que el «Kung Fu Panda» se convirtió en el popular tercera base de los Gigantes de San Francisco.
Cabrera fue compañero de equipo durante varios años del hermano mayor de Sandoval, Michael, en el béisbol venezolano. Y Michael solía hablar bastante del talento de su hermano menor.
«Siempre me decía que su hermanito prometía, y así fue», dijo Cabrera, antesalista de los Tigres de Detroit. «Es un tremendo jugador».
Cabrera y Sandoval protagonizarán desde el miércoles un duelo de antesalistas venezolanos en la Serie Mundial.
Sandoval se refirió a la primera impresión que tuvo al ver jugar a Cabrera.
«Ese es un gran bateador. La primera vez me llamó la atención de que era demasiado alto para ser un torpedero. Mi hermano me dijo que algún día lo pondrían en la tercera por el bate, pero que era muy alto para jugar en el campocorto».
Los dos conforman parte del grupo de nueva venezolanos que intervendrán en esta Serie Mundial.
EL DILEMA VALVERDE
José Valverde es el gran dilema de los Tigres de Detroit en la Serie Mundial. ¿Se atreverá el manager Jim Leyland darle la pelota para cerrar los partidos?
El derecho dominicano aseguró ayer que resolvió un fallo en su mecánica de lanzar y que está en perfectas condiciones de responder si le toca trabajar en un noveno episodio.
«Era algo con mis piernas, mis movimientos eran algo lentos. Ahora tengo el mismo ritmo de antes», dijo Valverde.
No ha vuelto a lanzar desde que en el primer partido de la serie de campeonato contra los Yanquis dilapidó una ventaja 4-0 al permitir sendos jonrones de dos carreras a Ichiro Suzuki y Raúl Ibáñez en el noveno. Los Tigres, sin embargo, respondieron para imponerse 6-4 en 12 innings y eventualmente barrer la serie ante Nueva York.
También toleró un doble de dos carreras bateado por Seth Smith, y que empató el cuarto juego de la serie de primera ronda ante los Atléticos de Oakland.
Los problemas recientes de Valverde se suman tras una temporada regular en la que su desempeño retrocedió con respecto a la previa campaña. Sacó el rescate en 35 de 40 oportunidades este año, con 3.78 de efectividad. Pero la pasada temporada estuvo perfecto en sus 49 oportunidades al redondear una efectividad de 2.24.
Leyland se ha resistido a decir que Valverde ha dejado de ser su taponero titular, aunque en el resto de la serie frente a los Yanquis prefirió utilizar al zurdo Phil Coke ante una alineación cargada con bateadores izquierdos.
En la Serie Mundial, Detroit encara a un equipo de los Gigantes de San Francisco con cuatro zurdos en su orden al bate, incluyendo a los ambidiestros Pablo Sandoval y Angel Pagán.
Durante los últimos días, Valverde trabajó con Leyland y el coach de pitcheo Jeff Jones para mejorar su mecánica.
«Me siento perfecto», dijo Valverde.
Su compañero de bullpen y compatriota Octavio Dotel opinó que Valverde debería seguir como el cerrador: «Fue quien nos llevó hasta donde estamos y yo lo veo bien. Es el mismo José Valverde».
Leyland señaló que tomará la decisión sobre el cerrador en base a las circunstancias del juego.
«Ahora mismo no tengo una información definida al respecto», dijo el manager. «Dejaremos que el juego tome su curso, ver el bateador que viene».
Valverde dijo que no le incomode lanzar más temprano: «Leyland sabe más de esto que todos nosotros. Lleva mucho tiempo en este negocio. Si me ponen el octavo o en el séptimo, yo voy a cumplir con mi trabajo. Haré lo que sea para ayudar al equipo».