Presidente y Vicepresidenta, les toca


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De acuerdo a los reportes de prensa, la mesa encargada presentó las enmiendas a la ley contra la corrupción que básicamente se concentraron en modificar la forma en que estaba tipificado el tráfico de influencias, dado que los pícaros sintieron pasos de animal grande y los “honrados” increíblemente se asustaron sin fundamento porque el que nada está haciendo de mala manera y con perversas intenciones, no tiene de qué preocuparse.

Pedro Pablo Marroquín Pérez
pmarroquin@lahora.com.gt


Según se informa, la redacción del tráfico de influencias se ajustó más a lo que establece la Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción, redacción un tanto débil a mi gusto, pero contrario a lo que pasa con el tema de los celulares y los que desean el registro de usuarios como condición indispensable para la aprobación de cualquier ley que combata el mal, prefiero que por ahora exista algo que tipifique el tráfico de influencias a que nos quedemos sin nada.

Ya podrá llegar el momento de revisar esa tipificación, pero sobre todo considero que Guatemala debe concentrar sus futuros esfuerzos para regular el cabildeo en el país y lograr que eventualmente los cabilderos se registren y quede constancia a favor de quien hace las gestiones, para que entonces en el país podamos tener mayor transparencia de lo que hoy ya se da, pero de manera obscura e hipócrita porque todo mundo niega la existencia de tal situación.

Realizados los cambios, creo que es momento de pasar a la acción y demostrarle a la sociedad entera que los ciudadanos queremos cambiar. En estos tiempos polarizados, es una oportunidad de oro para que se lidere con el ejemplo y se ponga en práctica todo lo que se ha dicho de cómo se deben hacer las protestas y que las manifestaciones de cambio y de combate a la corrupción se den de una manera efectiva pero en orden.

Hay que presionar al Presidente de la República, a su Vicepresidenta para que no se alejen de sus palabras y de sus compromisos. Nos han dicho hasta el cansancio que la ley es su prioridad, que la bancada tiene órdenes expresas de aprobar la ley, incluso las tenía sin modificaciones dijo Baldetti, y ahora, ya el Jefe de Bancada del PP empieza con que hay problema de tiempo para conocer la ley con las modificaciones.

Y al Ejecutivo los hechos lo acorralan, porque para satisfacer a un grupo que financió su campaña, lograron conseguir 106 votos para elegir a Muadi como el Presidente del Congreso y con ello se pintaron de cuerpo entero, en el sentido que si quieren pueden y si no quieren, bueno, pasa lo que ha pasado que nos “dicen que es su prioridad”, aunque sabemos que en lo que a corrupción respecta no hay mano dura.

Al día de hoy no sabemos si la fórmula mágica para convencer a los diputados fue pagándoles, asegurándoles obras o algo más, pero que la repitan, si al fin y al cabo ya todos sabemos que la fórmula funciona y funciona muy bien.

La aprobación de esta ley sería un paso importante que debe ir acompañado por un esfuerzo enorme por dar golpes de efecto futuros eliminando fideicomisos y transparentando y regulando el financiamiento de las campañas, pero se dará sí y solo sí, los guatemaltecos estamos dispuestos a mojarnos los pantalones para lograrlo.

Combatir la corrupción es un tema moral, es una obligación de país, pero también es un tema económico, porque no habrá política o decisión que nos encarrile a la prosperidad económica donde más guatemaltecos tengan oportunidades, si no enfrentamos este mal que ha hecho que unos lo tengan todo y otros, se mueran por todo.

No me canso de decirlo, la sociedad manda, la sociedad decide y éste, es un buen examen.