El colombiano Radamel Falcao sigue en vena goleadora en la liga española de fútbol y su tanto en el último suspiro le dio ayer la victoria 1-0 al Atlético de Madrid en la cancha de la Real Sociedad.
Un golazo de tiro libre directo del «Tigre» a los 90 minutos decantó la balanza del lado del equipo del argentino Diego Simeone, que sumó su séptima victoria consecutiva y se emparejó en el liderato junto al Barcelona. Ambos suman 22 puntos, ocho más que el campeón Real Madrid.
«Fue un partido muy duro difícil. Falcao ha estado ensayando mucho en los entrenamientos y me pidió desesperadamente tirar la falta. Fue un lanzamiento delicioso», desveló posteriormente Simeone.
La novena diana de Falcao le dejó junto al madridista Cristiano Ronaldo a dos del astro argentino Lionel Messi. También certificó la primera derrota de la Real en Anoeta, donde había ganado tres de tres.
El artillero colombiano ha marcado en seis de las ocho fechas disputadas.
La Real puso más ímpetu que el Atlético de inicio y alcanzó el descanso con la sensación de que la victoria era cuestión de tiempo, gracias a dos ocasiones del mexicano Carlos Vela y el lateral Alberto De La Bella.
Los donostiarras también reclamaron un penal por mano de Gabi Fernández y el partido ganó en viveza conforme avanzaban los minutos, ofreciendo más espacios y carreras verticales.
Falcao, hambriento de gol, no alcanzó a remachar un rechace de Eñaut Zubikarai, que luego voló para sacar un balón que Mikel González había cabeceado hacia su propia portería. Vela y el argentino Gonzalo Castro tuvieron el tanto de la victoria en sus botas a poco del final, pero sus respectivos zapatazos se perdieron por encima del travesaño.
Cuando el 0-0 parecía inapelable, apareció nuevamente la figura de Falcao, anotador del tanto de la victoria también la fecha anterior frente al Málaga, para dejar su sello en forma de zarpazo mortal a balón parado.
Previamente, otro gol agónico del uruguayo Cristian Stuani permitió al Espanyol sumar su primera victoria, 3-2 sobre al visitante Rayo Vallecano.
Leo Baptistao, con sus goles a los 11 y 63 minutos, había neutralizado por el Rayo el doblete de Joan Verdú (37 y 48), pero el equipo del argentino Mauricio Pochettino finalmente sumó su primer triunfo en ocho fechas gracias a un cabezazo de Stuani a centro de Sergio García en los descuentos.
«Nos merecíamos esta descarga de adrenalina. Era importante ganar, y así es más heroico y emotivo», declaró el timonel, cuyo equipo comparte la cola de la clasificación igualado a cinco puntos con Osasuna, que empató 0-0 con el Betis.
En partido anterior, un golazo desde unos 25 metros de distancia de Míchel Herrero (87) dio al Levante su primera victoria de visitante, 1-0 sobre el Getafe.
Más tarde, el Zaragoza se impuso 2-1 en Granada mediante tantos de Helder Postiga (3) de cabeza y Víctor Rodríguez (27) a centro de Abraham Fernández. Pese a la expulsión de Iriney, Youssef El-Arabi (77) recortó en un tiro de esquina por los locales, que se vieron superados en la tabla de posiciones por el conjunto aragonés.
TRIPLETE DE MESSI
En un trepidante partido en que el argentino Lionel Messi marcó una tripleta, el Barcelona se impuso por 5-4 al Deportivo la Coruña el sábado en la liga española de fútbol para acostarse como líder en solitario de la clasificación.
Los tres goles de Messi a los 18, 43 y 77 minutos, más otros dos de Jordi Alba (3) y Cristian Tello (8) bastaron al Barsa para ganar de visitante a un respondón Deportivo, que recortó una desventaja de 3-0 hasta ponerse a una sola anotación del empate en tres ocasiones gracias a las dianas de Pizzi (26 y 47), Alex Bergantiños (37) y Alba (79) en contra.
El Barcelona llegó a 22 puntos en ocho fechas y supera por tres unidades al Atlético de Madrid, que el domingo visitará a la Real Sociedad.
La séptima victoria permite a los azulgranas seguir ocho puntos por encima del campeón Real Madrid, que previamente ganó 2-0 al Celta de Vigo en calidad de local.
El argentino Gonzalo Higuaín (11) y Cristiano Ronaldo (67), de penal, marcaron por el cuadro blanco, pero el portugués quedó por debajo de Messi en la tabla de cañoneros, que lidera el argentino con 11 dianas.
Buscando el liderato, el Barsa inició como una apisonadora sobre el césped de Riazor y arrolló al Deportivo, que pronto encajó el primer gol de Alba, sereno en la definición con el interior de su zurda tras una milimétrica asistencia de Cesc Fábregas.
El segundo tanto destiló la superioridad azulgrana, en el arrebato del balón de Andrés Iniesta, la cabalgada de Messi y apertura a Tello, y el descaro del canterano en el recorte a Ayoze Díaz y disparo sobre el portero Daniel Aranzubia.
De la superioridad se pasó al abuso con el tercero de Messi, nuevamente en combinación con Fábregas, quien dejó de tacón para que el argentino enfilara, apuntara y fusilara al arquero de inmisericorde zurdazo.
Pizzi recortó de penal por el Deportivo tras el derribo a Ricky Sánchez en el límite del área.
Un tiro de esquina mal defendido por los visitantes le puso pimienta al choque, con Bergantiños aprovechando un mal rechace.
Pero Fábregas seguía en estado de gracia y repartió con el exterior de su diestra un nuevo caramelo que Messi convirtió en su segundo tanto, cruzando sobre el arquero.
El descanso solo fue tregua, pues Pizzi puso el 4-3 en el marcador al minuto de la reanudación, al ejecutar magistralmente un tiro libre que encontró el rincón izquierdo del arco.
Acto seguido, el Barsa sufrió la expulsión del argentino Javier Mascherano por doble tarjeta amarilla pero, tras impactar un tiro libre al poste, volvió a aparecer Messi al rescate con un gol pletórico de potencia y técnica, en que arrancó en el mediocampo y batió nuevamente a Aranzubia de disparo cruzado.
El choque merecía emoción hasta el final y Alba la puso al errar una entrega a su arquero Víctor Valdés, anotando un gol en contra que no fue suficiente para evitar el cuarto triunfo visitante azulgrana.
«Hemos jugado como hacía tiempo no había visto jugar al Barsa, hasta el penal. Después el partido se volvió un poco loco. Lo más positivo fue ver las ganas que tenían los jugadores, como Messi, que venía de un viaje largo», resumió el entrenador azulgrana, Tito Vilanova.
En el Santiago Bernabéu, el Madrid controló el partido frente a un Celta timorato que cedió el control del balón y se sometió al acoso local, que empezó con un cabezazo a balón parado de Sergio Ramos y encontró el premio del gol de Higuaín en un centro que aparentemente rozó en Hugo Mallo y se envenenó rumbo al fondo de la red.
Ramos y Cristiano malgastaron remates en boca de gol ante el desajuste defensivo del Celta, que alcanzó la segunda mitad con posibilidades pese a un disparo al travesaño de Cristiano y una sola intervención del madridista Iker Casillas ante Iago Aspas.
El timonel José Mourinho dio entrada al argentino Angel Di María por Kaká y el Madrid forzó la marcha. Cristiano cabeceó fuera un gran centro de Michael Essien y eligió mal un pase cuando estaba solo ante Sergio Alvarez. Pero el portugués no falló en la ejecución de un penal cometido por el argentino Gustavo Cabral sobre Mesut Oezil.
En partido anterior, el Málaga ganó por 2-1 al Valladolid, que se había adelantado por vía de Manucho (9). Pero Isco Alarcón (37) niveló para el conjunto del chileno Manuel Pellegrini, y Joaquín Sánchez (87) culminó la remontada al poco de errar el lanzamiento de un penal.
En duelo de banquillos argentinos entre Mauricio Pellegrino y Marcelo Bielsa, el primero se impuso pues el Valencia ganó 3-2 al Athletic de Bilbao gracias a un tanto en el último minuto del paraguayo Nelson Valdez. Aritz Aduriz (19 y 30) había adelantado previamente a los bilbaínos. Roberto Soldado (26) y el argentino Tino Costa (88) también anotaron por los locales.