Jürgen Klinsmann prometió darle al equipo estadounidense un estilo atacante cuando el otrora delantero alemán asumió las riendas del equipo hace más de un año.
Su estilo no cambiará aun cuando un empate es lo que necesita la selección estadounidense para avanzar en la eliminatoria mundialista.
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Estados Unidos y Guatemala avanzan con el empate en el enfrentamiento de hoy, para que ambos equipos pasen del Grupo A a las semifinales de la eliminatoria, mientras que otro resultado le daría a Jamaica la oportunidad de colarse a la ronda final.
Sin embargo, no se puede esperar que ninguno de los dos equipos se eche para atrás. Especialmente el estadounidense.
«Nuestro estilo para este juego es claro. Queremos ganarlo. Uno sólo puede ganar un encuentro si atacamos y vamos hacia adelante, y eso es lo que vamos a hacer», dijo Klinsmann antes de la última sesión de entrenamiento en el Livestrong Sporting Park el lunes. «No vamos a buscar un empate».
Incluso a pesar de que esa podría ser la medida prudente.
Estados Unidos logró esta envidiable posición con un triunfo de 2-1 ante Antigua y Barbuda el viernes, un partido que se jugó en un lodazal que se adaptó para fungir como cancha de fútbol.
ESTRATEGIA: CONTRAGOLPE
Por su parte, Ever Hugo Almeida ya definió la alineación que enfrentará esta noche a Estados Unidos, con dos cambios sensibles: Marco Pablo Pappa, la figura de más renombre en estos momentos del futbol guatemalteco, irá a la banca, y será sustituido por Wilfred Velásquez. La otra modificación será la de Mario “El Loco” Rodríguez por Minor Ignacio López Campollo.
El resto de la alineación será: Ricardo Jerez, a la portería. Centrales: Elías Enoc Vásquez y Rubén Darío Morales. Por los laterales: Jonathan López (derecha) y Erwin Morales (izquierda). En el medio campo habrá doble contención con Velásquez y Manuel León; por las bandas con Carlos Figueroa (derecha) y Manuel Contreras (izquierda). Una media punta con “El Loco” Rodríguez, y un solo delantero, con Carlos Ruiz.
Con ello la estrategia varía sensiblemente con respecto a lo presentado con Jamaica. Con la doble contención se buscará destruir el juego de los estadounidenses, creando la presión desde la salida. En la delantera, se omitirá la figura del pivote, realizada por López Campollo y sustituido por Dwight Pezzarossi.
La estrategia para la ofensiva radica en tres volantes rápidos y que desborden muy bien por las bandas. Seguramente, estarán rotándose constantemente, debido a que no hay un nominal zurdo, por lo que se turnarán la banda izquierda entre Rodríguez, Figueroa y Contreras. Otro quedará por derecha (nominalmente aparecerá Figueroa), mientras que el tercero se posicionará ligeramente detrás de Ruiz, esperando los rebotes.
Además, los volantes por las bandas estarán constantemente presionando para ensuciar las salidas. Por ello, buscará que haya suficiente rotación, porque se prevé que corran mucho.
Ello significa que Almeida intentará asegurar la parte trasera, a la espera de que no le anoten goles. Sin duda, estaría conformándose con el empate, que daría la clasificación a ambos, intuyendo que Estados Unidos tampoco arriesgará demasiado, pese a que Klinsmann diga que sí. Los norteamericanos han tenido problemas para anotar, máxime esta semana en que se han quedado sin varias figuras ofensivas, ya sea por lesión, suspensión o por decisión técnica.
Presionando por las bandas y con el doble pivote de contención en el centro del campo, el sistema de Almeida podría tener hasta nueve jugadores más preocupados por la defensa, dejando solo a Carlos Ruiz en la delantera. La única opción previsible en la delantera sería a través del contragolpe por las bandas, aprovechando la velocidad de Rodríguez o el desborde de Figueroa.
En cuanto a Pappa, Almeida ha evidenciado que no es un jugador de su agrado, pero que ha sido convocado debido a su renombre, pero no por convicción. El seleccionador de la Bicolor debe pensar que saliendo desde la banca saldría con mayor intensidad, en vez de que sea al revés: que inicie como titular, pero que sea sustituido en el segundo tiempo por diluirse.
Cabe recordar que Pappa recién estaba jugando en la MLS y conoce a muchos de los seleccionados estadounidenses, por lo que Almeida debe estar pensando en utilizarlo como un arma secreta; sin duda alguna, será la primera opción en las sustituciones. Quien resulte con mayor desgaste entre Contreras, Figueroa y Rodríguez sería el cambio.
OTROS PARTIDOS
Sólo tres de 12 equipos están matemáticamente eliminados y uno clasificado. La jornada final de la fase de grupos de la eliminatoria de la CONCACAF se presenta como una fecha dramática, en la que ocho países se disputarán cinco plazas en el hexagonal final.
México es el único que llega con el pasaje anticipado y bien ganado. El peso pesado de la región exhibe foja perfecta de 15 puntos en cinco salidas en el Grupo B, donde Costa Rica (7) y El Salvador (5) se disputan el segundo boleto a la ronda final.
Pero en teoría, Costa Rica tiene todo a su favor para avanzar, puesto que recibe al eliminado Guyana, mientras que El Salvador visita a México.
Los salvadoreños quizás sepultaron sus esperanzas en la fecha anterior, en que resignaron en casa los tres puntos al caer 1-0 ante los «ticos».
El verdadero drama estará en el cierre de los otros dos grupos, aunque a simple vista las mejores posibilidades las tienen Estados Unidos y Panamá en uno, mientras que la pelea entre Canadá, Honduras y Guatemala está más reñida en el otro.
Estados Unidos lidera junto a Guatemala el Grupo A con diez puntos cada uno e igual saldo de goles (8-5) y son seguidos por Jamaica (7). La selección norteamericana sólo necesita un empate en su feudo para avanzar, un resultado que de paso clasifica automáticamente a Guatemala, que hará la visita.
Ahora, Guatemala no puede dar un paso en falso en suelo estadounidense porque podría quedar afuera en el caso de que Jamaica le ganase al eliminado Antigua.
Una situación similar se da en el Grupo C, en el que los más apurados son Honduras y Canadá.
Panamá y Canadá tienen 10 puntos, mientras que Honduras suma ocho. Mientras que la selección canalera visita a Cuba, eliminada prematuramente y que sufrió la deserción de cuatro jugadores en Canadá, Honduras necesita obligatoriamente ganarle en casa a los canadienses para garantizar el pasaje.
Los panameños son dueños de su propio destino y sólo una goleada en contra, combinado a un resultado en el partido en Honduras, puede dejarlos aniquilados.
«Vamos a afrontar este partido como si fuese una final», declaró el timonel de Panamá, Julio Dely. «Tenemos un porcentaje altísimo de la clasificación».
Canadá tiene el panorama más difícil porque está obligado a sacar un punto al local Honduras, que fue el representante centroamericano en el Mundial de Sudáfrica del 2010 y que dejará todo el pellejo en la cancha el martes.
En el choque de ida, los hondureños les sacaron un punto a los canadienses al empatar sin goles.
Los dos primeros de cada llave avanzan al hexagonal, en donde se dirimirán los tres boletos directos de la CONCACAF a la Copa del Mundo del 2014. Estados Unidos, México y Honduras fueron los abanderados de la zona en Sudáfrica.