Mitt Romney y Barack Obama velan armas ante el próximo debate


inter16_1

El candidato republicano Mitt Romney se prepara para su segundo debate con el presidente Barak Obama pero aun así dedicará un momento para decirle a los votantes en Ohio que aumenta el entusiasmo hacia su candidatura en ese estado electoralmente crucial y en el resto de Estados Unidos.

Obama también realiza sus preparativos el sábado con actos de campaña en Virginia, otro estado en el que ninguno de ambos contrincantes presidenciales es favorito.

Por KASIE HUNT Y ANDREW TAYLOR COLUMBUS, WASHINGTON / Agencia AP

El también exgobernador de Massachusetts concluye una semana de actos políticos a los que han asistido multitudes mayores y más entusiastas que durante su campaña del tercer trimestre.

Más de 10 mil personas han acudido a las diversas presentaciones públicas de Romney, cuyo equipo de campaña asegura que aumentan las personas que se inscriben para asistir a las mismas tras la firme actuación del republicano en el debate presidencial de la semana pasada en Nevada. El próximo es el martes.

«Me he divertido con los recorridos intermitentes por Ohio; esta semana también estuve en Florida y Iowa. Estuve en Carolina del Norte y en Virginia. ¿Y saben? El entusiasmo va en aumento», dijo Romney la tarde del viernes ante una multitud de miles de personas en Lancaster, al sur de Culumbus. En este acto político aparecieron junto Romney y su compañero de fórmula, Paul Ryan.

«Hay más energía y pasión. La gente está dando su apoyo a esta campaña. Estamos recuperando este país», agregó.

El sábado será el cuarto de los últimos cinco días que Romney pasará haciendo campaña por el estado industrial de Ohio en el centro-norte de Estados Unidos. Ese estado, que reditúa 18 votos electorales, es crucial para la pretensión de Romney de ganar la Casa Blanca.

El nuevo impulso que adquirió la campaña de Romney tiene lugar después de que el candidato y otros republicanos criticaron a Obama por su actuación frente al ataque terrorista contra el consulado estadounidense en Bengasi, Libia.

Romney acusó al vicepresidente Joe Biden de «duplicar la negación» en cuanto a la seguridad en la misión diplomática en la que fueron asesinados el embajador de Estados Unidos y otros tres estadounidenses.

Durante el debate vicepresidencial del jueves, Biden dijo que «jamás se nos indicó» de las peticiones sobre seguridad adicional del consulado en Bengasi.

Aunque un funcionario del Departamento de Estado mencionó el miércoles las peticiones al Congreso, la Casa Blanca dijo el viernes que Biden había hablado a título personal y a título del presidente

«El vicepresidente contradijo directamente el testimonio jurado de autoridades del Departamento de Estado», dijo Romney, quien está ansioso por atizar la controversia que se ha exacerbado periódicamente tras el ataque.

IMPRECISAS PROPUESTAS FISCALES

Hay que ser un adivino para descifrar si el candidato republicano Mitt Romney recortaría o aumentaría los impuestos si es elegido presidente, mientras el mandatario Barack Obama promete también reformar el sistema fiscal, pero sin ofrecer muchos detalles.

A diferencia de Romney, Obama quiere que cualquier reforma genere suficientes ingresos para lidiar con el déficit. Pero es difícil hacer eso y no afectar a la clase media. Sin embargo, el plan de Romney, mucho más ambicioso, se ha vuelto el centro de atención en la campaña presidencial.

Romney promete un recorte de 20% en las tasas de impuestos, pero no dice cuáles deducciones eliminaría para costearlo. Ofrece una nueva redacción del código de impuestos que recortaría los impuestos sobre la renta para todos, para llevarlos de la tasa máxima de 38% a 25%.

El plan del candidato republicano ofrece el dulce postre de radicales reducciones fiscales pero ningunas de las verduras de cómo costearlas. Romney y su compañero de fórmula Paul Ryan dicen que van a disminuir las exenciones tributarias y a depender de nuevos ingresos generados por el crecimiento económico para recuperar los costos. El plan presupuestario de Ryan en la cámara baja presenta incluso una tasa fiscal menor al 25%.

Obama, en cambio, subiría la tasa máxima a 39,6%, dejando bien claro que no abandona la idea de que los individuos con ingresos de más de 200 mil dólares anuales y las parejas con más de 250.000 dólares deben pagar más impuestos. Esa idea no ha avanzado en el Congreso, incluso cuando los demócratas tuvieron mayorías claras en ambas cámaras en los dos primeros años del gobierno de Obama.

Romney dice que eliminará los impuestos al patrimonio heredado y que los anularía a las ganancias de capital y a los ingresos por inversión para las parejas que ganen menos de 200 mil dólares al año. También suspendería el impuesto mínimo alternativo.

Todo esto, afirman los republicanos, no reduciría el monto de los impuestos pagados por los acaudalados, ni elevaría los impuestos a la clase media o a los pobres.

OBAMA
Ensalza repunte del sector automotriz

El presidente Barack Obama ensalzó el repunte de la industria automotriz estadounidense y destacó los avances que ha realizado desde que su gobierno rescató a General Motors y Chrysler.

Obama indicó en su alocución semanal por la radio y por internet que las ventas de coches son las mayores en más de cuatro años y que esa industria ha creado casi un cuarto de millón de empleos.

El mandatario menciona con frecuencia a GM y Chrysler como logros de su gestión gubernamental. Esas dos empresas son las que más trabajo dan en Ohio, uno de los estados clave que se disputan Obama y el candidato republicano Mitt Romney.

El republicano Markwayne Mullin, que se postula al Congreso, dijo en la respuesta republicana que el gobierno de Obama ha generado tantas normas y regulaciones que las empresas tienen problemas para salir adelante.

Agregó que la economía «no necesita más intromisiones — necesita más certeza».