El demócrata Joe Biden y el republicano Paul Ryan ocuparán el jueves sus sillas para el debate vicepresidencial, que adquirió gran importancia tras el firme desempeño de Mitt Romney en el primer duelo presidencial.

En esta ocasión el equipo de campaña del presidente Barack Obama es el que intenta frenar el impulso de sus rivales demócratas.
En el choque vicepresidencial estarán frente a frente dos políticos hábiles con credenciales políticas fuertes y estilos muy distintos.
Biden, de 69 años, con su atractivo campechano y firme desempeño como vicepresidente, se mide con Ryan, de 42 años, que tiene intensidad y amplios conocimientos sobre el déficit federal y la economía tras 14 años en el Congreso.
Como si fuera la segunda entrega de una miniserie, el debate entre Biden y Ryan ayudará a configurar la trama de la campaña electoral hasta que Obama y Romney se vean de nuevo las caras, el martes.
Obama está ansioso de cambiar el ritmo a la contienda tras su actuación opaca en el primer debate y debido al reciente avance de Romney en las encuestas.
Romney, por su parte, confía en que un firme desempeño de Ryan de mayor impulso a los republicanos en las semanas restantes de la campaña electoral.
El debate durará 90 minutos en el Centre College, una escuela de artes liberales de apenas 1.340 estudiantes en la pequeña localidad de Danville, y con seguridad atraerá decenas de millones de televidentes.
Sin embargo, es improbable que eclipse los 70 millones que siguieron el duelo que sostuvieron Biden y la aspirante republicana Sarah Palin hace cuatro años.
Aquel debate quedó más como una anécdota: Palin superó a Biden en sencillez y afabilidad y se recuperó de varias entrevistas complicadas con la prensa; sin embargo, este aspecto no alteró el curso de la contienda presidencial.
MALA NOCHE
El presidente Barack Obama admitió ayer que tuvo una mala actuación durante el debate de la semana pasada que permitió el impulso de su rival en la contienda por la Casa Blanca.
Por su parte, Mitt Romney intensificó su campaña electoral en Ohio, un estado clave en las elecciones de noviembre, donde prometió: «No aumentaré los impuestos a nadie», en un nuevo aviso proselitista.
Un punto perenne de campaña surgió inesperadamente mientras Romney reafirmaba que es un candidato que se opone al aborto y que será «un presidente que respeta la vida». Un día antes dijo en una entrevista que no tenía conocimiento de ninguna ley sobre el aborto que forme parte de su programa de gobierno si gana la Casa Blanca.
Romney y Obama realizaban maniobras en la contienda cuando faltan 27 días para los comicios, mientras el vicepresidente Joe Biden y su contrincante republicano Paul Ryan se aprestaban a enfrentarse en su único debate previsto para el jueves por la noche en Danville, Kentucky.
«Paul Ryan estará estupendo», afirmó Romney. Obama replicó que Biden «será fantástico».
Al margen del impacto del encuentro Biden-Ryan, el debate presidencial de la semana pasada mejoró las posibilidades de Romney en las encuestas a nivel nacional y en Ohio, al igual que otros estados clave, hasta el punto de que Obama seguía esforzándose por explicar una actuación que incluso sus colaboradores y seguidores dijeron que fue insatisfactorio.
«El gobernador Romney tuvo una buen noche. Yo tuve una mala noche. No es la primera vez que tengo una mala noche», destacó Obama en una entrevista con la cadena de televisión ABC.
Cuando se le preguntó si era posible que hubiera cedido la elección a Romney, el presidente respondió: «No».
«Lo que es importante es que los principios básicos de esta contienda no han cambiado», agregó. «Usted sabe, el gobernador Romney tuvo grandes dificultades para tratar de ocultar cuáles son sus posiciones», dijo, refiriéndose al aborto como un ejemplo.
Pese a la demostración de confianza del presidente, las encuestas de opinión pública señalan que el impacto del debate de la semana pasada redujo gran parte —si no toda— la ventaja que Obama logró después de las convenciones nacionales y el surgimiento de un video privado en que Romney habló despectivamente del 47% de los estadounidenses que dijo que no pagan impuestos. Se sienten como si fueran víctimas, afirmó, agregando que no toman responsabilidad personal por sus propias vidas.
En un intento por aprovechar ese resurgimiento, Romney cortejó a los votantes de Ohio. Unas 7.000 personas se congregaron en un mitin en el oeste de Ohio. «No podemos afrontar otros cuatro años de un gobierno de Barack Obama», exclamó.
El retador republicano hizo tres presentaciones en Ohio el miércoles y pasará dos de tres días en ese estado.
Mientras tanto, el presidente Obama instaba a sus partidarios a mantenerse firmes, aunque admitió que perdió el primer debate por haber sido «demasiado cortés».
«Creo que es atinado decir que veremos un poco más de actividad en el próximo», afirmó Obama en una entrevista radial en alusión al segundo de tres debates planeados para este mes.
En momentos en que las encuestas muestran que la puja electoral se hace cada vez más reñida, los votantes dicen que la economía nacional es su preocupación principal.
La campaña de Romney confía en poder conquistar votos de la clase trabajadora después de su desempeño en el debate de la semana pasada. Las encuestas en Ohio y otros sitios indican mejoría en su posición. Una nueva consulta de CNN indica que Obama aventaja a Romney 51%-47% entre los votantes probables en Ohio.
Ohio es uno de varios estados donde los electores no suelen votar regularmente por el candidato demócrata o republicano. Eso asigna una importancia crítica a esos estados, debido a que el presidente no es elegido por el voto popular en toda la nación, sino en una serie de votaciones estado por estado. Ningún candidato republicano ha ganado la Casa Blanca sin imponerse en Ohio.
Obama afirmó que la puja será reñida debido a que los estadounidenses «han pasado por cuatro años realmente duros».
SOLO DEBE SER JOE
El vicepresidente Joe Biden sólo necesita ser él mismo durante su debate de esta noche con el congresista republicano Paul Ryan, dijo el jueves el presidente Barack Obama.
«Joe sólo necesita ser Joe», dijo Obama en entrevista con ABC News en vísperas del debate entre candidatos a la vicepresidencia de Estados Unidos.
Biden ha sido una figura controversial, ocasionalmente propensa a cometer errores retóricos. El mismo Obama recibió fuertes críticas por su deslucida actuación en el debate de la semana pasada ante su rival republicano Mitt Romney.
Biden, quien representó a Delaware en el Senado de Estados Unidos durante varios periodos antes de asumir la vicepresidencia, se metió en problemas recientemente cuando dijo a un público de campaña en Charlotte, Carolina del Norte, que el estadounidense de clase media ha estado «enterrado» los últimos cuatro años, el mismo lapso que Obama ha estado en la presidencia.