César Augusto Chávez Archí, de 38 años, fue detenido por investigadores del Departamento de Delitos contra la Vida, de la Policía Nacional Civil (PNC), sindicado por su presunta participación en el asesinato de siete personas, en la aldea Las Escobas, jurisdicción de Villa Canales.
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Las investigaciones iniciaron ayer, tras la masacre de siete personas en Villa Canales. Chávez Archí es sindicado por su presunta participación en el crimen.
La PNC sindica al detenido por los delitos de asesinato, asesinato en grado de tentativa, asociaciones ilícitas y conspiración.
Las versiones de uno de los sobrevivientes de la masacre, así como la comunicación vía telefónica que habría tenido el sindicado con los actores de este crimen, son algunos de los medios de prueba que respaldan la investigación. Esta mañana se incautaron dos celulares para la verificación respectiva.
Las pesquisas aún van encaminada a esclarecer el crimen, las hipótesis que se sostenían los investigadores era que el móvil del crimen respondía por disputa de un terreno, pero las autoridades no descartan otras informaciones que han surgido luego del hecho.
Según se indica, se analiza el perfil de los fallecidos, pues los testimonios de los residentes del sector los vinculan con una serie de robos en diversas fincas.
Las autoridades prefieren manejar con cautela dicha información, ya que refieren es necesario establecer los entornos de cada una de las víctimas, para comprobar si los detalles recogidos hasta el momento son verídicos.
Chávez Archí, es esposo de una prima de las víctimas mortales de la masacre, por lo que también se analizan los entornos familiares.
De acuerdo con las pesquisas, es necesario establecer quién contrató al comando de asesinos que ingresó a la residencia y mató a la familia, pues no es común que hombres armados, con vehículos blindados cometieran el crimen con la saña como lo hicieron y menos que controlaran esa logística.
MASACRE
La masacre que cobró la vida de siete personas, entre ellas un niño de 8 años y una bebé, ocurrió ayer en la madrugada, cuando hombres armados entraron a la residencia de lámina para atacar a los fallecidos.
Los criminales habrían obtenido información previa sobre la estructura de la casa y los lugares donde dormían las víctimas, según se sabe.
En la escena, fiscales del Ministerio Público (MP) y de la PNC recogieron decenas de casquillos de arma de diferentes calibres.
Cinco niños que oscilaban entre los 2 y 12 años, sobrevivieron al hecho de violencia, quedaron bajo el resguardo de la Procuraduría General de la Nación (PGN).
Debido al impacto en la vida de los menores, se prevé que sean atendidos por especialistas en psicología.