Siete personas fueron asesinadas -entre ellas un niño de ocho años y una bebé de aproximadamente diez meses- en el caserío Las Escobas, kilómetro 49, jurisdicción de Villa Canales. La masacre ocurrió esta madrugada cuando hombres armados, con gorros pasamontañas ingresaron con dos perros y dispararon contra la familia González.
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El crimen ocurrió esta madrugada, dentro de una residencia de lámina donde dormían alrededor de 12 personas, entre las cuales habían 7 menores de edad.
Los Bomberos Voluntarios y la Policía Nacional Civil (PNC) identificaron a los fallecidos como Enrique, de 35 años; Sandra Maribel Isabel, de 35 años, quien tenía en sus brazos a una bebé de aproximadamente diez meses; María Concepción, de 50; Israel, de 8; Roberto, de 25; Encarnación, de 18; todos de apellidos González González.
Según las verificaciones, los cadáveres de las víctimas yacían en la cama, pero otros debajo de la misma, como si los fallecidos hubieran intentando esconderse. Las heridas fueron por proyectil de arma de fuego.
Del lugar, también fue trasladado un niño de cuatro años que tenía un rozón de bala en la muñeca del brazo. Al menos cuatro menores de edad que oscilan entre los 2 y 12 años, sobrevivieron al ataque, no fueron heridos.
Los sobrevivientes quedaron al resguardo de investigadores de la Policía Nacional Civil (PNC). La versión de algunos de ellos, indica que los asesinos eran alrededor de 8 hombres armados, que ingresaron vestidos de negro y con gorros pasamontañas, ellos llevaban dos perros aparentemente para infundir temor a los fallecidos. Tras cometer el crimen huyeron en vehículos polarizados.
En la escena del crimen, fiscales del Ministerio Público (MP) y de la PNC recogieron decenas de casquillos de bala de diferentes calibres.
Las autoridades cercaron alrededor de la residencia donde ocurrió la masacre, mientras que trasladaba el cadáver de cada una de las víctimas.
VERSIONES
Familiares de los fallecidos admitieron que existían disputas familiares por un terreno que era propiedad de dos adultos mayores –también parte del núcleo familiar- quienes murieron hace tres años.
Blanca González, hermana de María Concepción –una de las fallecidas-, indicó que entre parientes existía disputa por la propiedad que dejaron sus abuelos, hasta el momento el terreno de unas dos manzanas no tiene dueño.
Por otro lado, otra de las personas entrevistadas refirió que en la casa de la familia González González, usualmente se robaban las gallinas, lo que les provocaba molestia, pero lo hacían los propios familiares de los fallecidos.
Otra de las versiones, es que un hombre –ajeno a la familia- buscaba comprar el terreno donde vivían los fallecidos, pero estos no se lo entregaron, por eso creen que él les disparó, sin embargo, surgen varios nombres del supuesto sospechoso.
CONTINÚAN INVESTIGACIONES
Investigadores del Departamento de Delitos contra la Vida de la PNC y fiscales del MP, continúan recopilando las evidencias en el lugar, para establecer una línea de investigación que permita detener a los acusados.
De forma oficial, las autoridades prefieren no aportar mayores detalles, pues indican que es necesario recopilar todos los datos.
A la escena del crimen, arribó el director de la PNC, Gerzon Oliva, quien indicó que en las próximas horas podrían suscitarse las primeras capturas de los sindicados.
Fuentes informativas, revelaron que la individualización de los responsables podría orientarse a familiares de los fallecidos.
Al cierre de la edición, se informó que los cadáveres de las víctimas serían trasladados al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), mientras que los niños, testigos de los crímenes serían trasladados a la Procuraduría General de la Nación (PGN) para que queden bajo el resguardo de la institución.