“Exagerar la propia fuerza significa descubrir la propia debilidad” Émile Girardin
He leído cualquier tipo de opinión, sobre lo sucedido en la Cumbre de Alaska, asimismo, la actitud belicosa del Presidente en relación al tema, la situación es mucho más compleja de lo que pudiera pensarse, provocada en gran medida debido a la visión represiva del actual gobierno.
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El ser humano responde ante determinadas circunstancias dependiendo muchas veces de la educación recibida, o de su profesión, un médico tiene en alta estima la vida humana, y sabe dominar sus emociones, un abogado trata de apegarse a Derecho, e interpreta la ley siendo muy legalista, y así sucesivamente, la formación es parte de la personalidad, en el caso de los militares están acostumbrados a ordenar y obedecer, para ellos todos los que no piensan igual son sus enemigos naturales, esa es su lógica. Ser indígena en el país tiene varios componentes, desde la cosmovisión hasta la forma de resolver los problemas, en ese sentido son mucho más democráticos, que los mal llamados ladinos, prueba de ello es el respeto a los ancianos y la aplicación del Derecho Consuetudinario, es imposible seguir cerrando los ojos a que acá existen muchas Guatemalas, y que lo que se espera y se esperará de cada gobierno es conocerlas, comprenderlas y apoyarlas, sin embargo, y ante el dolor de muchos, el actual gobierno se encuentra muy lejos de entender y resolver la problemática nacional, históricamente bastante compleja, prueba de ello fue la forma de “resolver” el conflicto con los alumnos de las Normales, se impuso la bota militar, pero el problema no está resuelto, lejos de ello, está por complicarse más. Desde siempre he admirado a la población de Totonicapán y los 48 cantones, porque son y han sido unidos sin que medien necesariamente intereses económicos o políticos entre ellos, los “ladinos” somos más proclives al divisionismo, utilitarismo, y ambición desmedida, naturalmente con honrosas excepciones, nos interesan más los bienes materiales y no vemos más allá de nuestra corta nariz, prueba de ello es el alto grado de actos corruptos denunciados en el poco tiempo que lleva en el poder el actual gobierno, está es una prueba más que fehaciente, que quien llega al poder espera solamente engrosar sus cuentas bancarias en el extranjero, pero el bien común ni siquiera saben de qué se trata, y así seguimos en la vorágine de pobreza y descontento, hasta que naturalmente el conflicto sin que verdaderos mediadores (que no los hay en el país) traten de solucionarlo por la vía pacífica, se desborda, y la bota militar que solamente sabe matar, pues mata.
Lo sucedido la semana pasada fue una masacre, los soldados iban preparados para matar, y lo hicieron, en un gobierno verdaderamente democrático eso nunca debió haber sucedido, porque aunque es cierto que el derecho de locomoción se encuentra consagrado en la Constitución, también se encuentra el de manifestación, y es harto deber de quienes ejercen el poder garantizar los dos, ¿cómo? Como lo hacen en países democráticos y desarrollados, donde existen manifestaciones multitudinarias, y la población no pierde los millones que acá dicen perder, faltaría verificar si tales pérdidas son ciertas o no, pero existen otras pérdidas que son más valiosas, las vidas humanas, que en el país cada día se menosprecia más, y el valor es menor, hoy hasta de regalado matan, pero el problema en sí es cuando el propio gobierno no solamente no garantiza la vida y seguridad de los ciudadanos, sino que más aún es parte de una masacre como la vivida el jueves, si el Presidente no tiene la fórmula para gobernar bien haría en renunciar, porque en tan poco tiempo sus errores han sido más que evidentes, y sus logros pura fantasía a la que contribuyen los medios de comunicación que siempre han vendido y venderán su pensamiento a las mismas élites que nos tienen de rodillas. YA NO MÁS MUERTOS, MENOS A MANOS DEL EJÉRCITO. EL PROBLEMA NO ES LA MUERTE, EL PROBLEMA ES QUIÉN, CÓMO, Y A MANOS DE QUIÉN MUERE.