El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), en coordinación con varias instituciones gubernamentales, alcaldes municipales e integrantes de los Consejos Comunitarios de Desarrollo (COCODES), inició en El Progreso la entrega de alimentos a familias afectadas por la sequía severa, acontecida durante julio de este año, informó el delegado departamental de esa cartera, Boris Mauricio Herrera.
El funcionario informó a los miembros del Consejo Departamental de Desarrollo (CODEDE), que se tiene programado beneficiar a 6 mil 208 familias, distribuidas en todo el departamento, en dos fases, de las cuales está pendiente una y resaltó que para ello previamente se efectuó un censo; la distribución se hace con distintos criterios, como la pérdida de más del 50 por ciento de la cosecha de maíz y frijol, la presencia de niños con desnutrición aguda o menores de cinco años, entre otros.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) otorgó 264.3 toneladas métricas de alimentos consistentes en frijol, arroz y harina, que fueron entregadas en primera fase a las familias seleccionadas en bolsas con peso de 129 libras surtidas en diferentes cantidades; para la segunda fase será el MAGA el que brindará los alimentos.
El presidente del Sindicato de Trabajadores Campesinos, Noel Godínez y el Secretario de la Gobernación departamental, Gustavo García, manifestaron su preocupación por los pronósticos de sequía para el próximo año, por lo que sugirieron acciones de más largo plazo, como la búsqueda de alianzas con ONG’s y el rescate de las márgenes del río Motagua para cultivarlas.
El pleno del Codede acordó concretar una alianza con los ministerios de Salud, Educación y Agricultura, para establecer y ejecutar un Programa de Asistencia Alimentaria con orientación en la elaboración y manipuleo de alimentos como una estrategia que asegure el consumo de la harina CSB principalmente, porque debido a la cultura gastronómica de los comunitarios este alimento no es bien recibido.
La pérdida de cosechas de frijol y maíz en este departamento asciende a 12 millones de quetzales y según Edwin Castellanos, del Centro de Estudios Ambientales y Biodiversidad, de la Universidad del Valle, El Progreso muestra niveles de pobreza, inseguridad alimentaria y desnutrición, que se agudizan en forma cíclica, ocasionados por los fenómenos de sequía que cada año se vuelven más recurrentes.