Quien diga que en Guatemala, impera la pobreza, que somos un país lleno de miseria, que no tenemos ni para comer, está mintiendo flagrantemente y para que quede bien claro esto de ser millonarios no viene de ahora, sino que, asombrémonos todos, en realidad en nuestra alcancía tenemos CIENTO QUINCE MIL MILLONES DE QUETZALES, PERO… PRODUCTO DE DEUDA EXTERNA E INTERNA. Lo cual es un verdadero record que Prensa Libre dio a conocer precisamente, el meritito Día del Niño, quienes tendrán que pagar parte de esa deuda que sigue subiendo.
Para empezar déjeme decirle que al día lunes 1 de octubre de este año del Señor, la DEUDA EXTERNA, ES DECIR EN PURITITOS DOLARITOS, AUNQUE ALGUNA PARTE SEA EN EUROS U OTRAS MONEDAS, es de US DLS. 6,252 MILLONES Y SEGÚN UN CONOCIDO BANCO DEL SISTEMA, EL DÓLAR PARA VENDERLO ESE DÍA ERA DE Q8.03, PERO PARA NO SER PICHICATOS LO DEJAMOS EN Q8.00 Y NOS DA UN TOTAL DE Q50,016 MILLONES DE QUETZALES AL QUE SI LE SUMAMOS LOS Q47,588.5 DE DEVALUADOS QUETZALES (DEUDA INTERNA), NOS DA UN GRAN TOTAL DE Q97,604 MILLONES DE QUETZALES AL QUE TENEMOS QUE SUMARLE Q8,346 MILLONES DE QUETZALES POR PAGO DE INTERESES DE LA DEUDA. EN TOTAL SON PUES Q105,950 MILLONES DE QUETZALES LO QUE AHORITA DEBEMOS A NUESTROS PAÍSES Y BANCOS AMIGOS, FUERA DE QUE, EL EJECUTIVO YA PIDIÓ UN ENDEUDAMIENTO INTERNO POR Q6,000 MILLONES Y FONAPAZ POR Q4,000 MILLONES LO QUE DA UN TOTAL DE 115,000 MILLONES DE QUETZALES. ¡HURRA POR ELLOS!
El Congreso, como buen representante del pueblo se prepara ya, según anunció la prensa, para aprobar otros préstamos más y varias generaciones tendrán que ir ahorrando para pagarla. No aprueban la ley contra la corrupción, pero se pelean por los bonos. Mire pues la honradez de estos señores y señoras.
Ahora bien, yo me pregunto: ¿En qué se ha invertido esa catizumbada de pisto? Nadie supo, nadie sabe, con excepción de aquellos funcionarios que recibieron mordidas, construyeron obras fantasmas, con empresas igualmente fantasmas, etcétera, etcétera.
La diarrea por los préstamos empezó aproximadamente en la época de los sesenta, aunque se acrecentó a partir de 1998 y desde entonces nadie la ha frenado. Es un camión sin frenos que va directo al despeñadero con todos los chapines adentro, que cada año tendrán la sorpresa de “ajustes fiscales” enviados por el Ejecutivo y aprobados patrióticamente por un Congreso que es para lo único que trabaja.
Y échele un vistazo al país. Con más de 100,000 millones de quetzales tendríamos supercarreteras, buena educación, excelentes hospitales, hambre a diez menos cero, niños nutridos, trabajo por montón, algún pequeño lujo como tener una bicicleta, con excepción de los que usted conoce. En fin, estaríamos en jauja.
Ahora que ya sobrepasamos los 100,000 millones de deuda debemos convocar a todas las fuerzas vivas y muertas del país (más de estas últimas), para que nos demos un abrazo de felicitación y felicitemos a los banqueros nacionales e internacionales que nos han dado préstamos con jugosos intereses y sobornos al ristre.
Para el que crea que esto es ficción, se equivoca, lo que es, es una verdadera porquería porque son quienes se han servido de Guatemala y jamás, pero jamás la han servido a ella. Si hubiera justicia los bellos árboles del país no bastarían para colgarlos (y no de la cintura).
Aunque tarde, a vos patojo de oriente, cabezón, panzón, con sangre de agonía en los ojos te doy mi pésame por vos y por todos nosotros que te estamos matando. ¡LADRONES!