Los precios del petróleo podrían alcanzar los US $72 la semana próxima en Londres, impulsados por la creciente tensión con Irán y la violencia en Nigeria, así como por reducidas reservas de gasolina en Estados Unidos al comienzo de la temporada de gran consumo.
El Brent del Mar del Norte alcanzó un pico en nueve meses ante la preocupación de los operadores sobre las reservas estadounidenses de gasolina, que enfrentarán un incremento de la demanda a partir de este fin de semana largo (Memorial Day, el lunes), inicio del período estival de largos viajes en automóvil en el país.
En el IntercontinentalExchange (ICE), el Brent llegó hasta 71,80 dólares el barril ayer, su techo desde el 28 de agosto de 2006. El lunes pasado el contrato petrolero de Nueva York alcanzó 67,10 dólares.
El mercado también teme que las refinerías estadounidenses tengan dificultades para procesar el crudo suficiente para satisfacer la creciente demanda de gasolina en los próximos meses.
«La preocupación se mantiene sobre el aprovisionamiento de gasolina. Las refinerías todavía tienen problemas», dijo el analista de CFC Seymour, Steve Rowles en Hong Kong.
El Departamento de Energía estadounidense anunció que las reservas de gasolina subieron 1,5 millones de barriles en la semana finalizada el 18 de mayo, pero subrayó que éstas se sitúan «claramente por debajo del nivel promedio».
«Las cifras están bien, pero si se mira más en profundidad, todavía hay cierta incertidumbre», agregó Rowles.
Los incrementos de precios registrados esta semana reflejan los riesgos internacionales que enfrenta la producción de crudo.
«En conjunto, existen inquietudes geopolíticas más que suficientes para sostener los precios del crudo a corto plazo», afirmó Michael Davies, analista de la casa de corretajes Sucden.
El presidente George W. Bush advirtió que Estados Unidos y sus aliados europeos buscarán ampliar las sanciones de la ONU contra Irán a causa de la continuación de su programa de enriquecimiento de uranio.
Los embajadores de Estados Unidos, Gran Bretaña, Japón y Francia ante la Agencia Internacional de Energía Atómica se reunieron en Viena con el director general de la organización, Mohamed ElBaradei, para protestar por recientes declaraciones que formuló a la prensa, afirmando que se debía permitir que Irán continuase con su programa nuclear.
Los países occidentales temen que el proceso de enriquecimiento de uranio para ser usado como combustible para un reactor civil, sea utilizado también para fabricar una bomba atómica. Irán desmiente tener ese proyecto.
Expertos en energía argumentan que Irán, el cuarto productor mundial de petróleo, podría responder a nuevas sanciones limitando sus exportaciones de crudo, cuyos precios se dispararían en consecuencia.
En Nigeria, sexto mayor productor de petróleo, hombres armados secuestraron a varios empleados de una petrolera en el sur del país. Un diplomático que solicitó conservar el anonimato dijo que los extranjeros eran cuatro británicos, tres estadounidenses, un sudafricano y probablemente un filipino.
Este secuestro es el último de una larga serie que se registra en el violento Delta del Niger desde que grupos de militantes incrementaron sus ataques contra las petroleras extranjeras.