La propuesta Nuevas Rutas contra el Narcotráfico llegará la próxima semana a la Asamblea General de Naciones Unidas. El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, disertará, ante jefes de Estado y de gobierno la perspectiva que se tiene desde un país de tránsito sobre el modelo prohibicionista de las drogas.
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Pérez Molina tiene previstas al menos dos actividades públicas en Nueva York, donde abordará el tema de la política de drogas, explicó a La Hora, Edgar Gutiérrez, embajador en misión especial para ese tema en la Organización de Estados Americanos (OEA).
Las actividades son una sesión exclusiva convocada por Guatemala hacia las misiones acreditadas ante Naciones Unidas y la Prensa programada para el próximo martes 25, en la que el mandatario “va a desarrollar su planteamiento sobre la reforma a la política de drogas, desde la perspectiva de Guatemala”, indicó Gutiérrez.
Por aparte, para el miércoles 26, “será su discurso ante la Asamblea General, donde también abordará el tema”, entre otros de interés nacional e internacional.
De esa cuenta, el funcionario informó que desde la semana pasada se tuvo una reunión para discutir los parámetros de las presentaciones y se han elaborado borradores completos para organizar las ponencias del mandatario en ambas sesiones.
DOS FRENTES
Según Gutiérrez, plantear la propuesta en Naciones Unidas puede interpretarse como la apertura del segundo frente del Gobierno guatemalteco en el ámbito internacional, donde se impulsa la búsqueda de opciones para combatir el narcotráfico, pues el tema de drogas tiene su propias características en el hemisferio occidental, “pero es un problema global, que ataca con sus peculiaridades” a diferentes países de Europa, del Norte de África que también son de tránsito y otros en Asia, como Paquistán y Afganistán, productores de heroína.
Por lo tanto, a criterio de Gutiérrez, es un tema que se debe abordar conjuntamente, “porque globalmente también las convenciones de Naciones Unidas mandan la tesis prohibicionista y la represión contra el problema de las drogas”.
Los avances en la OEA -el primer frente-, a donde fue remitido el tema luego de la VI Cumbre de las Américas, son, por un lado, el diseño de dos informes, uno que presentará la situación actual de la lucha antinarcótica y otro, basado en este, que tratará diferentes escenarios, según las diferentes experiencias para determinar cuáles rutas podría seguir la región “sin inclinarse por una de antemano”.
La idea sería que, a partir de las variables identificadas, se hagan conjugaciones “para discutir ya sea una reafirmación o una revisión de la política de drogas” para los próximos años. Este estudio estaría listo para el mes de abril del año próximo, dos meses antes de la Asamblea de la OEA en Antigua Guatemala.
DE DESPENALIZACIÓN A DEBATE
El mandatario guatemalteco propuso en febrero pasado la despenalización de la producción, tránsito y consumo de estupefacientes, cuando enfatizó que “la despenalización es completa”.
Posteriormente, la propuesta se transformó en búsqueda de nuevas alternativas para la lucha contra el narcotráfico. Este planteamiento fue presentado en marzo a presidentes de la región centroamericana, donde sumó el apoyo de la mandataria costarricense, Laura Chinchilla y la inclusión de Panamá en el debate.
Después, el planteamiento se hizo a nivel hemisférico en la VI Cumbre de las Américas en Cartagena de Indias, Colombia, donde se remitió a la Organización de Estados Americanos (OEA).
La intervención de Pérez Molina en marzo y abril, en las diferentes citas con otros mandatarios, “ha marcado un nuevo debate en América Latina”, pues “los términos del debate ya cambiaron y, a mi manera de ver, solo eso es un éxito”, afirmó Gutiérrez.