Ciento noventa y un años han pasado de la independencia que nos liberó de una corona, pero en esos años nos hemos ido atando a muchas otras. Coronas como la impunidad, la corrupción y el divisionismo, son algunas de las que los guatemaltecos no hemos sido capaces de liberarnos. ¿Culpa de quién? De a, b o c, x, y o z; decir nombres en este espacio y en este momento, sería caer en el mismo juego que nos ha llevado a estar en donde estamos.
Y no es que no crea en la denuncia, hay momentos en los que es muy necesaria, incluso vital. Creo también en la construcción de un país en el que todos y cada uno de sus habitantes y ciudadanos podamos vivir libres y en paz, aportando para el progreso de todos, desde nuestro propio progreso.
Veo conveniente para la reflexión, compartir la letra de la canción que el grupo nacional Piedras Negras presentara hace ya varios años y que se titula Qué Todos se Levanten. En esta canción el grupo logró plasmar la forma en que los guatemaltecos, ya sea por temor e indiferencia o por otras razones, hemos venido viviendo de forma tergiversada las letras de nuestro himno nacional.
Hoy vivimos una letra muy diferente a la que don José Joaquín Palma regaló al país que aunque no le vio nacer, sí le recibió con los brazos abiertos. Piedras Negras nos relata cómo vivimos hoy:
Porque yo los dejo en paz, los tiranos escupen tu faz.
Porque yo no me involucro, siempre profana el verdugo.
Por temor a la cordura, caminamos con ciega locura.
Por temor a no gritar, vuela más alto el águila real.
Nuestros padres lucharon un día y nuestros hijos dejaron de luchar,
y forjaron un pueblo sangriento, un quetzal que ya no puede volar.
¡Qué todos se levanten, qué nadie se quede atrás!
La Eterna Primavera, si yo cambio cambiará.
Porque vivimos con temor, la espada nos salva el honor.
Por temerle al futuro, hay esclavos que lamen el yugo.
Yo traiciono mi bandera, si tolero invasión extranjera.
Yo nací en un suelo sagrado, que a vencer o a morir llamará.
Pues tus hijos valientes y altivos de mojados se van a trabajar.
Nunca esquivan la ruda pelea, con remesas defienden su hogar.
¡Arriba Guate!
¡Qué todos se levanten, qué nadie se quede atrás!
La Eterna Primavera, si yo siembro florecerá.
¡Qué todos se levanten, qué nadie se quede atrás!
La Eterna Primavera, si yo cambio cambiará.
Soy de sangre azul, blanco y azul…
No hay que esperar más tiempo para cambiar esta situación, para regresar al ideal de quienes en diferentes momentos de nuestra historia han luchado por nuestra libertad. El don más grande que Dios le ha dado a los hombres debe conquistarse diariamente, con valor y coraje, con consciencia de que el aporte que cada uno da es valioso. Que nadie se quede atrás, vamos todos a levantarnos y a caminar con nuestra Guatemala hacia un futuro próspero para todos.