Jorge de León Duque, Procurador de Derechos Humanos, indicó que los altos índices de impunidad y la falta de confianza a las autoridades que imparten justicia, dan como resultado actos violentos, pero que ello no justifica el solventar los problemas y hacer justicia por su propia mano.
ejuarez@lahora.com.gt
Señala que ante los hechos de violencia que se han suscitado en las últimas semanas principalmente a la niñez, la Procuraduría está realizando programas de prevención e incluso implementar dentro de currículo nacional la enseñanza y el respeto a los derechos humanos.
Además dijo sentirse conmocionado por la muerte de dos niños en, Tactic Alta Verapaz, por lo que desde las 12 del medio de ayer se hicieron presentes personeros de la Procuraduría para brindar el apoyo, así como la protección de la niña que había sido testigo, proporcionando el acompañamiento necesario.
De León indica que la violencia es compleja y sobre todo en la niñez, pero que ha manifestado que es necesario trabajar en la prevención, la cual deberá ser en todos los puntos de vista, pero que esto va mucho más allá, pues tiene que ver con la familia, la violencia intrafamiliar y la educación, pero sobre todo con las carencias, “hay familias en donde no hay las condiciones mínimas para vivir dan como resultado que la gente delinca y que se encuentre emocionalmente alterada”.
Además manifestó que la Procuraduría no puede proteger a la niñez de la violencia, ya que esa protección y ese mandato le corresponde al Ministerio de Gobernación y a los entes encargados de brindar seguridad, “el Procurador lo que puede hacer es darles el acompañamiento, estando presente en estos temas y trabajar en el temas de prevención”.
El Procurador señaló que la prevención es de suma importancia, puesto que el país está acostumbrado a reaccionar una vez han sucedido las tragedias, “mientras no se atienda lo que se tiene que prevenir no se llegará a ningún lado”, subrayó.
Además dijo que ve con mucha preocupación, los linchamientos, que según sus estimaciones en lo que va del año suman cinco, reitera que es preocupante porque jamás se puede justificar un linchamiento, “pero desafortunadamente la población está desesperada, cansada, sin tener confianza en las autoridades que imparten justicia, pero que es algo que no se puede permitir, ya que si se imparte justicia por mano propia, se terminarán matando unos a otros”.
Según De León, la certeza del castigo es fundamental para frenar los índices de violencia, “en un país donde no hay temor a la aplicación de la ley, cada quien hace lo que le da la gana y se vive en una anarquía horrible”, dice que el primer paso que deben cumplir las autoridades para garantizar la seguridad de la ciudadanía es la aplicación de la ley y quienes infrinjan la misma deberán ser puestos a disposición de los Tribunales de Justicia.
Señala que lo que se debe de tener son políticas públicas serias, políticas de fondo que tengan que ver con empleo, dignidad, seguridad y salud, ya que mientras se siga con los altos índices de extrema pobreza, de desnutrición, de mortalidad materna e infantil el país seguirá como se encuentra hasta el día de hoy.
También expuso que Guatemala se encuentra con una sociedad tan “convulsionada”, ya que se está siendo testigo y cómplice, en muchos casos, todos los guatemaltecos, porque es poco lo que se hace para frenar esta situación de violencia.