Matan a embajador de Estados Unidos en Libia


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El embajador de Estados Unidos en Libia y tres miembros de la embajada murieron en un ataque al consulado estadounidense en la ciudad de Bengasi, agresión perpetrada por manifestantes indignados por una película de un israelí residente en California que ridiculiza al profeta Mahoma, dijeron hoy las autoridades libias.

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Por ESAM MOHAMED y MAGGIE MICHAEL TRIPOLI / Agencia AP

Especificaron que el embajador Chris Stevens murió anoche cuando él y un grupo de empleados de la embajada fueron al consulado para tratar de evacuar al personal que era atacado por turbas armadas con armas de fuego y cohetes lanzagranadas.

Los tres funcionarios libios que confirmaron las muertes fueron el viceministro del interior para el este de Libia, Wanis al-Sharaf; el jefe de seguridad de Bengasi, Abdel-Basit Harun, y el concejal y funcionario de seguridad de la ciudad de Bengasi, Ahmed Bousinia.

En Washington, el presidente estadounidense Barack Obama condenó hoy los ataques. En una declaración de la Casa Blanca, Obama dijo que ordenó «todos los recursos necesarios para apoyar la seguridad de nuestro personal en Libia y para reforzar la seguridad en nuestros puestos diplomáticos en todo el mundo».

La secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton también formuló una declaración en la que dijo que las víctimas «estaban dedicadas a ayudar al pueblo libio a concretar un futuro mejor».

El ataque al consulado de Bengasi ocurrió mientras cientos de manifestantes en el vecino Egipto treparon los muros de la embajada estadounidense en El Cairo y arrebataron la bandera de Estados Unidos para reemplazarla por una enseña islámica negra.

Los ataques en Bengasi y El Cairo fueron los primeros a instalaciones diplomáticas en ambos países, en momentos en que esas dos naciones árabes se esfuerzan por superar la conmoción causada por el derrocamiento de sus líderes autoritarios, Moamar Gadafi y Hosni Mubarak, respectivamente, en levantamientos el año pasado.

Las protestas en ambos países fueron causadas por la indignación que provocó una película que ridiculizó al profeta Mahoma producida por un cineasta israelí residente en California y promovida por una campaña extremista antimusulmana en Estados Unidos. Escenas de la película dobladas al árabe fueron cargadas en YouTube.

Stevens, de 52 años, era un diplomático de carrera que hablaba árabe y francés y había cumplido dos períodos diplomáticos en Libia, incluso la dirección de la oficina de Bengasi durante la revuelta contra Gadafi. El Senado lo había confirmado como embajador este año.

Antes del martes, cinco embajadores estadounidenses habían muerto en el cumplimiento del deber, según la oficina del historiador del Departamento de Estado. El último había sido Adolph Dubs en Afganistán en 1979.

LOS ÁNGELES
Cineasta anti-islam se
esconde tras protestas

Un cineasta israelí radicado en California se escondió luego que un tráiler de su película, en la que ridiculiza al profeta Mahoma, desató ataques de furia de musulmanes ultraconservadores contra misiones estadounidenses en Egipto y Libia. Extremistas mataron al embajador estadounidense en Libia y a tres miembros de su equipo.

Hablando por teléfono ayer desde un lugar no revelado, el escritor y director Sam Bacile, de 56 años, se mantuvo desafiante y dijo que el islam es un cáncer y que hizo su filme como una declaración política condenando la religión.

Los manifestantes enfurecidos por su película abrieron fuego y quemaron el consulado estadounidense en la ciudad de Bengasi, en el este de Libia. Las autoridades libias dijeron hoy que el embajador Chris Stevens fue abatido anoche cuando él y un grupo de empleados de la embajada fueron al consulado a tratar de evacuar al personal mientras el edificio era atacado con ametralladoras y granadas.

En Egipto, manifestantes treparon los muros de la embajada estadounidense en El Cairo y reemplazaron una bandera americana con una islámica.

«Esta es una película política», dijo Bacile. «Estados Unidos perdió mucho dinero y mucha gente en las guerras de Irak y Afganistán, pero estamos luchando con ideas».

Bacile, un promotor inmobiliario en California que se identifica a sí mismo como un judío israelí, dijo que cree que la cinta ayudará a su tierra natal al exponer las fallas del islam ante el mundo.

«El islam es un cáncer, punto», declaró.

La cinta de dos horas, titulada «Innocence of Muslims» (La inocencia de los musulmanes), costó 5 millones de dólares y fue financiada con la ayuda de más de 100 donantes judíos, dijo Bacile, quien la escribió y dirigió.

El filme alega que Mahoma era un fraude. El tráiler de 14 minutos que supuestamente desencadenó las protestas, publicado en YouTube tanto en su versión original en inglés como doblado al árabe, muestra a un reparto amateur interpretando un diálogo de insultos disfrazados de revelaciones sobre Mahoma, a cuyos obedientes seguidores presenta como un equipo de matones.

Representa a Mahoma como un mujeriego irresponsable que aprobó el abuso sexual de niños, entre otros argumentos insultantes que han causado indignación.

Los musulmanes encuentran ofensivo representar a Mahoma de cualquier modo, mucho más insultar al profeta. En 2005, la publicación de 12 caricaturas de Mahoma en un periódico danés generó disturbios en muchos países musulmanes.

Aunque Bacile se deshizo en disculpas por los estadounidenses que murieron como resultado de la furia en torno a su película, le adjudicó la responsabilidad a la falta de seguridad en la embajada y a la violencia de los perpetradores.

«Siento que el sistema de seguridad (en las embajadas) no es bueno», dijo Bacile. «Estados Unidos debería hacer algo para cambiarlo».

Un consultor del filme, Steve Klein, dijo que el realizador está preocupado por familiares que viven en Egipto, pero Bacile se negó a confirmarlo.

Klein dijo que prometió ayudar a Bacile a hacer su película pero que le advirtió que iba a ser «el próximo Theo van Gogh». Van Gogh fue un cineasta holandés asesinado por un extremista musulmán en el 2004 tras hacer un filme que fue percibido como un insulto al islam.

«Nos metimos en esto sabiendo que algo así probablemente iba a pasar», dijo Klein.

La cinta de Bacile fue doblada al árabe por alguien a quien no conoce, pero el realizador habla suficiente árabe como para confirmar que la traducción es acertada. Se hizo en tres meses durante el verano de 2011, con 59 actores y unas 45 personas detrás de las cámaras.

Según Bacile, el filme completo sólo se ha exhibido una vez, en un teatro casi vacío en Hollywood a principios de este año.