Entre Godofredo y las paradojas políticas


Eduardo_Villatoro

No es la primera vez ni creo que sea la última que abordo lo referente a las visibles y absurdas contradicciones que en materia de política de Estado acontecen constantemente. Los ejemplos abundan.

Fíjese usted lo que acaba de ocurrir en el Congreso con la abortada aprobación de la ley penal contra el Enriquecimiento Ilícito, cuyas deliberaciones se interrumpieron a causa de sendas mociones privilegiadas planteadas por los diputados oficialistas Oliverio García Rodas y Valentín Gramajo, ajenos al asunto que se discutía, y que el representante Godofredo toleró desde la presidencia del Legislativo.

Eduardo Villatoro


Esa misma tarde, el presidente Pérez Molina declaró que “pediré y exigiré” a los congresistas del Partido Patriota que voten a favor de la promulgación de aquella iniciativa, mientras que la junta directiva parlamentaria, dominada por el PP, no convocó a sesiones sólo porque se ausentó del país el incapaz y anodino Godofredo, quien preside ese organismo.

El gobernante ha reiterado que es indispensable que todos los negocios del Estado se realicen con transparencia para evitar actos de corrupción, pero paradójicamente defiende ardorosamente la forma sigilosa como se pactó la cesión de un área de la Empresa Portuaria Quetzal, pese a las serenas y documentadas críticas de juristas y grupos académicos.

Para sumarse a esta clase de contrasentidos, el sumiso Procurador General de la Nación había afirmado que esa negociación le “daba” la impresión que era una concesión; pero días más tarde cambió de parecer y al rendir un informe solicitado por el Ejecutivo, para guardar las apariencias, dictaminó que es un usufructo que no contraviene normas constitucionales.

El lunes 3 elPeriódico informó que “Este año no se han dado becas escolares”, en vista de que el Ministerio de Educación “dejó de atender a más de 10 mil alumnos”, que desde 2009 recibían Q2,500 anuales, cada uno, para realizar sus estudios en básicos y diversificado, subrayando que la administración anterior dejó presupuestados Q106 millones para 2012.

Como un delicioso contraste, en la página siguiente se indica que el “Ejército recibirá Q389 millones más para funcionar en 2013”. Recordé que en julio anterior, el Estado cedió tres terrenos, valorados en Q113 millones, al Instituto de Previsión Militar “en abono” a una presunta deuda a esa institución cuyos manejos financieros fueron cuestionados, hasta por militares jubilados, porque miembros de varias juntas directivas se favorecieron con cantidades millonarias y fueron o son sujetos de procesos penales.

En honor a la verdad, ese incremento obedece a la instalación de brigadas en San Marcos, Izabal y Petén para combatir el narcotráfico, el contrabando y el tráfico de personas por las fronteras, y con el objetivo de atender “muchas solicitudes para instalar destacamentos que ayuden en el tema de seguridad”, según el Presidente.

Se esperaría, entonces, que con similar diligencia se atiendan las necesidades de 16 escuelas de arte y 9 conservatorios que dependen del Ministerio de Cultura y Deportes, especialmente para regularizar el pago de sueldos de 315 artistas de diferentes disciplinas que carecen de instrumentos musicales, indumentarias y hasta de salas y edificios medianamente decentes para sus estudios, ensayos y actuaciones.

(Un militar fanático físico-culturista aconseja al sedentario escritor Romualdo Tishudo: -Usted debería hacer gimnasia, por lo menos una vez a la semana. Mi compadre replica: -Yo le sugiero que lea un libro aunque sea cada 10 años).