Los demócratas inician su convención nacional hoy en defensa de un presidente que conlleva el poder y el peso del cargo, ofreciendo a Barack Obama como la mejor alternativa para reanimar la maltrecha economía estadounidense y pidiendo paciencia al electorado por los resultados incompletos hasta ahora.
El discurso de Michelle Obama en la noche será uno de los primeros eventos destacados en los tres días de convención, que concentrará a miles de delegados en un estado en el que el mandatario triunfó por escaso margen en 2008. Aunque Barack Obama no es ya el rostro nuevo y promesa demócrata con una breve carrera como senador y años de activista comunitario, todavía puede emocionar a las bases del partido, que espera llenar a tope el centro de la convención para su discurso del jueves por la tarde.
Los demócratas enviaron a la profesora de Harvard Elizabeth Warren, candidata al Senado que espera vencer al senador republicano Scott Brown en Massachusetts, para defender a Obama en las cadenas de televisión, donde reconoció que «la situación es dura» para muchos estadounidenses. Empero, insistió que la mejor alternativa sigue siendo Obama.
PLATAFORMA POLÍTICA
Los demócratas dieron a conocer el lunes su plataforma política y en ella hacen eco al exhorto del presidente Barack Obama para subir los impuestos a los más acaudalados mientras apoya el matrimonio entre homosexuales y el derecho de abortar.
Los delegados votarán el martes para aprobar la plataforma, la cual refleja la postura del presidente de que su trabajo está inconcluso y que merece otros cuatro años para terminarlo.
«Hoy nuestra economía está de nuevo en crecimiento, al-Qaida está más débil que en cualquier otro momento desde el 11 de septiembre (de 2001) y nuestro sector manufacturero está en expansión por primera vez en más de una década. Pero hay más que necesitamos hacer y por eso nos unimos de nuevo para continuar lo que comenzamos», se dijo en la plataforma.
El documento contrasta respecto del borrador que aprobó la semana pasada el Partido Republicano en la convención del mismo. El plan republicano prohíbe el aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo, busca revocar la ley de reforma a la salud que decretó Obama y convierte el Medicare en un programa de vales.
Los demócratas reconocieron esas posiciones divergentes.
«En estos comicios no se trata simplemente de elegir entre dos candidatos o entre dos partidos políticos, sino entre dos caminos fundamentalmente diferentes para nuestro país y para nuestras familias», dijeron los demócratas.
IMPUESTOS
La plataforma demócrata prevé ampliar las reducciones impositivas a la clase media, el 98% de las familias estadounidenses que ganan menos 250.000 dólares al año, con el compromiso de no incrementarles los impuestos. Se pedirá a las familias más ricas y a las corporaciones que paguen su parte justa, se indicó en la plataforma.
En contraste, con la estrategia republicana se extenderán las reducciones de impuestos aplicadas en el gobierno de Bush en 2001 y 2003, a la espera de una modificación en el código fiscal.
ABORTO
La plataforma demócrata declara que apoya «inequívocamente» la legalización del aborto y «apoya el derecho de la mujer a decidir sobre su embarazo, incluido un aborto seguro y legal, independientemente de su capacidad para pagar por el mismo».
La plataforma del Partido Republicano prohíbe el aborto en todos los casos, incluso violación, incesto y cuando la vida de la madre esté en peligro.
MATRIMONIO GAY
La hoja de ruta demócrata apoya el movimiento para lograr el trato igualitario conforme a la ley para parejas del mismo sexo. De acuerdo a la plataforma: «También apoyamos la libertad de las iglesias y las entidades religiosas para decidir la forma como administran el matrimonio, como sacramento religioso sin la intromisión gubernamental».
En la plataforma republicana, en esta se reafirman los derechos de los estados y el gobierno federal a no reconocer el matrimonio entre personas del mismo sexo. Los republicanos apoyan una enmienda constitucional que defina al matrimonio como la unión entre un hombre y una mujer.
INMIGRACION
«Los demócratas están firmemente comprometidos para decretar una reforma integral en inmigración». Con la reforma «se sacaría de las sombras a los inmigrantes que carezcan de documentación», ya que obligará a estas personas a «cumplir con la ley, aprender inglés y pagar impuestos» para que se pongan en el camino hacia la ciudadanía.
También prevé un sistema que satisfaga «las necesidades económicas (del país), mantenga unidas a las familias y haga cumplir la ley». Reconoce que los arreglos administrativos no son permanentes. «Sólo el Congreso puede proveer una solución permanente e integral».
La plataforma republicana se opone a «cualquier forma de amnistía» para aquellos que intencionalmente infringen las leyes de inmigración.
MEDICARE
Los demócratas afirman que la nueva ley de salud fortalece al Medicare porque lo dota de nuevas prestaciones, combate el fraude y mejora la atención para los pacientes.
Destaca que casi 50 millones de adultos mayores y discapacitados dependen del Medicare. En 10 años, la ley permitirá al beneficiario promedio del Medicare un ahorro 4.200 dólares, de acuerdo con la plataforma. «Los demócratas se oponen a cualquier intento para privatizar o convertir al Medicare en un programa de vales», agrega el documento. La plataforma republicana busca modificar el programa de salud Medicare.
Analogías deportivas
El presidente Barack Obama declaró ayer que su contendiente republicano Mitt Romney debería ser castigado por «rudeza innecesaria» contra la clase media y lo acusó durante un discurso del Día del Trabajo de apoyar un incremento fiscal para millones de ciudadanos después de haberse opuesto a un rescate financiero para la industria automotriz en 2009.
«Tengo un consejo para ustedes sobre el plan de juego Romney-Ryan: Patéenlo. No va a funcionar. No los hará ganar el partido», dijo Obama en Toledo, Ohio. «No necesitan ese entrenador. Esa es una temporada perdedora».
Sus alusiones deportivas en Toledo fueron en respuesta a lo que dijo Romney el fin de semana a los votantes sobre despedir al actual entrenador —Obama— y colocar en cambio a los republicanos al comando de una economía alicaída que tiene una tasa de desempleo de 8,3%.
Antes de viajar a Luisiana para atestiguar de primera mano los daños por las inundaciones que provocó el huracán Isaac, Obama celebró el Día del Trabajo, que en Estados Unidos se conmemora el primer lunes de septiembre, con este discurso. Posteriormente se encaminaría a Charlotte para la Convención Nacional Republicana.
A unas cuadras del salón donde los delegados demócratas se reunirán el martes, sindicalistas montaron una marcha del Día del Trabajo. Aunque dando su apoyo a Obama, también expresaron frustración de que decidieran realizar su convención en un estado que prohíbe contratos colectivos para maestros y otros empleados públicos.
Había desacuerdo entre los manifestantes. «Entiendo su frustración… pero, ¿en verdad creen que van a estar mejor con Romney?», preguntaba Phil Wheeler, de 70 años, un delegado de Connecticut y miembro retirado del sindicato United Auto Workers Local 376, en Hartford.
Los demócratas escogieron Carolina del Norte para subrayar su determinación de competir en los últimos meses de campaña. Obama ganó el estado por 14.000 votos en 2008, pero en esta ocasión enfrenta un difícil reto dado el 9,6% de desempleo que padece el estado, según la tabulación más reciente.
Haciendo campaña el sábado en Cincinnati, Romney comparó a Obama con un entrenador de fútbol con foja de 0 y 23 millones, en referencia al número de desempleados y subempleados en el país.
Obama le respondió el lunes jugada por jugada.
«En la primera oportunidad, subirá los impuestos casi 2.000 dólares para la familia promedio con niños para pagar un masivo recorte fiscal para los multimillonarios. Esto me suena a rudeza innecesaria».
«En la segunda oportunidad, hay un cambio de jugada y deshace las reformas que fueron creadas para evitar otra crisis financiera y otro rescate bancario. Y en la tercera, pide que Medicare —el programa de salud para ancianos— deje de ser como lo conocemos para entregar a los ancianos un vale y haciéndolos sacar más dinero de su bolsillo. Pero hay una infracción y sale un pañuelo en la jugada y pierdes 6.400 dólares anuales por las mismas prestaciones que ahora tienes».
Romney niega que su plan para ayudar a la economía y reducir el déficit resulte en mayores impuestos para la clase media. Pero todavía tiene que dar más detalles para refutar la aseveración, y la declaración del presidente se basa en un estudio realizado por el Centro de Política Fiscal, una organización no partidista.
Sobre el rescate a la industria automotriz que respaldó Obama y al que Romney se opuso, el mandatario dijo a la audiencia que «tres años después la industria automotriz ha vuelto a rugir. Casi 250.000 nuevos empleos».
«Si Estados Unidos hubiera tirado la toalla, GM y Chrysler no existirían hoy», dijo Obama. «Los proveedores y los distribuidores que hacen negocios con estas empresas también habrían desaparecido. Después, hasta Ford podría haber caído también».
La recuperación de GM y Chrysler ha sido un tema recurrente en la campaña de reelección de Obama, sobre todo en estados como Michigan y Ohio.
«Estos empleos tienen más valor que simplemente un salario. Son una fuente de orgullo. Son un boleto a la vida de clase media. Estas empresas valen más que los automóviles que construyen. Son un símbolo de la innovación de Estados Unidos», dijo Obama. «Son una fuente de nuestro poderío industrial. Si no vale la pena luchar por eso, ¿entonces qué vale la pena?»
Contrastes
Michelle Obama rara vez menciona a Mitt Romney por nombre, pero todo lo que dice durante esta campaña presidencial está referido a establecer el contraste entre su esposo y el candidato republicano.
La primera dama expondrá su mensaje el martes por la noche a millones de estadounidenses cuando hable en la primera noche de la convención del Partido Demócrata.
La señora Obama les dirá a los votantes de clase media que el presidente Barack Obama entiende sobre sus dificultades económicas porque él ha luchado también. La referencia es que Romney, que ha tenido una crianza privilegiada, no puede establecer la relación.
Cuando ella dice que la empatía de su esposo resultará en un programa de gobierno para su segundo mandato concentrado en la seguridad económica de la clase media, deja entrever que Romney tendrá otras prioridades en su programa.
La importante presentación de Michelle Obama destaca su papel protagónico como defensora del carácter del presidente.